viernes, 25 de diciembre de 2015

Nochebuena

Creo que ha sido la mejor Nochebuena de mi vida, o por lo menos, la mejor que recuerdo de los últimos años. Sólo faltó mi padre, que le tocó trabajar, por lo que no estuvo presente.
Estuvimos mis abuelos maternos, mi madre, mis tios y primos, Mihombre, Retoño y yo. Tocó cenar en casa de mis tíos.
Llevamos la trona de Retoño para que estuviese acomodado, porque la idea de Mamamía era que no llevasemos nada y que fuese rulando el niño por los brazos de todo el mundo. Yo a eso dije rotundamente que no, porque al final los brazos disponibles acaban siendo los de mi menda y mi madre. Y aquí una quiere cenar y beberse hasta el agua de los floreros. Además darle la cena en brazos es un rollo.
Pues eso, que Retoño acomodado en su trona y presidiendo la mesa. Le regalaron un órgano de esos que tienen miles de charamboladas que se mueven y suenan. Se quedó con cara de alucine. Luego su mano se colocó encima de una tecla y la hizo sonar. Más cara de alucine. Y cada vez que lo hacía sonar todo el mundo apludiendo. Cara de desbordamiento. Agobiadito se puso. Le quite el órgano y le di sus juguetes habituales de jugar en la trona. Se le relajó la cara. Y empezó a emitir todas las 5 vocales de forma alterna. Fue genial, porque creo que nos quería expresar lo que le había pasado y el agobio que había tenido. Cuando acabo de "decir" todo lo que necesitaba empezó a jugar con sus juguetes conocidos. Estuvo superfeliz toda la noche, como si supiese que algo especial pasaba.
Me encantó, disfruté mucho viendo que tenía esas nuevas reacciones, de agobio ante una situación nueva y luego ser capaz de relajarse e intentar comunicarse.
La anecdota de la noche es que mi tía metió la pata y se puso a hablar de mi gata nueva. Mi abuela dijo "¿otro gato?" Y tuve que aguantar varías veces si estaba loca y como se me ocurría meter otro gato en casa con tanto trabajo que ya tenía. Ahora cada vez que hable con ella se acordará de mis gatas.

sábado, 19 de diciembre de 2015

¿Cuando duermen los niños?

Esta semana Mihombre y yo estamos cansados. Nos faltan horas de sueño. Retoño estuvo un poco pocho el miércoles, tuvo unas décimas de fiebre y estaba muy quejicoso. Lo llevamos a la pediatra y no supo lo que le pasaba. Nosotros le echamos la culpa a los dientes, pero no sabemos que le pasó. El jueves también estaba como cansadillo y desganado pero ayer viernes ya estaba más contento. Estos días me di cuenta que mi estado de felicidad depende del estado de felicidad de Retoño. Retoño contento, yo contenta. retoño apagado, yo triste y preocupada.
Ayer al mediodía no quiso dormir la siesta, de hecho lo intentamos dormir y montó una perrencha que nunca lo habíamos visto así. Unos gritos tremendos. La verdad es que hasta nos entraba la risa. A mi me parece bien que monte perrenchas, así sabemos que es lo que quiere y lo que no, y significa que él se va enterando más de las cosas.
Salimos a pasear con él porque le encanta ir por la calle. Nos lanzamos y estuvimos andando desde las 16:30 hasta las 21:00. Llegamos agotados a casa.
Estábamos tan cansados que ante la idea de pasar otra noche despertando 1000 veces llamé a Mamamía y le dije si podía quedarse ella a Retoño por la noche. Me dijo que sí.
Preparé a Retoño, le puse su pijama y cuando ya estaba tan contento (conoce su casa) salí con él para el coche. Se le quedó una cara rara. Cuando vio que lo sentaba en su silla, buff, vaya lloros. No quería  volver a salir.
Ya dudé si llevarlo o no para casa de la abuela, pero al final lo llevé.
Hoy me desperté a las 12:00. Brutal. Siglos sin dormir así.
Llamé a Mamamía para preguntar que tal habían dormido y la respuesta que me esperaba, que mal, que había despertado muchas veces.
¿Pero cuando duermen los niños una noche entera?

domingo, 6 de diciembre de 2015

Cuando sueñas demasiado

Hoy por la noche soñé que estaba embarazada, de 38 semanas para ser más precisos. Soñé los movimientos del bebé en mi barriga,  notaba su pie debajo de mis costillas. Además notaba que se acercaba su nacimiento. Soñé con los dolores de parto, notaba que venía una contracción. Entonces iba a hablar con una matrona y ella me decía que estaba equivocada, que no estaba embarazada. Y mi barriga desaparecía.
Cuando desperté lloré. Me siento muy triste hoy.
Me siento triste porque me dijeron que Retoño podía morirse en mi barriga. Por el miedo que pasé. Me siento triste porque cuando nació no lo dejaron estar a mi lado. Su primer contacto con el mundo fue la respiración a través de un ambú, el tacto de uan vía colocándosele en su brazo. Lloré porque me olvidé de ser su madre cuando empezaron a darnos información de lo distinto que era su desarrollo. Y lloré porque quiero otro embarazo y no puedo. No voy a volver a estar embarazada y estoy triste. Me separaron emocionalmente de mi bebé cuando más nos necesitábamos y estoy triste.
Hoy lloro, por el pasado y por la ausencia de una segunda maternidad. Hoy estoy muy triste.

lunes, 16 de noviembre de 2015

Los recortes en discapacidad

La ley de dependencia está muy bien en la teoría pero no llegó a funcionar al 100% en la práctica. Es de todos sabido que hay valoraciones y ayudas que nunca llegaron, a pesar de su necesidad. Pero en esto había un colectivo que se salvaba un poquito, las valoraciones se hacían pronto y la ayuda económica llegaba. Este colectivo con "suerte" (me río de la suerte) es el de la discapacidad infantil. Tener un hijo con una discapacidad es complicado. Si un padre de un hijo sin discapacidad se queja de agotamiento no os quiero contar cómo es el día a día de los padres con hijos con capacidades especiales (me gusta más este término que el de hijo con discapacidad). Nos pasamos el día en terapias, consultas y haciendo estimulación en casa. No nos damos descanso porque siempre pensamos que podemos hacer algo más por nuestro hijo. Un niño con capacidades especiales implica mayor trabajo y requiere mayor tiempo y dedicación. Hay familias que debido a esto uno de los progenitores (generalmente la madre) se ve obligada a dejar el trabajo para poder ir a las terapias y cuidar de ese niño al que generalmente te desaconsejan llevar a la guardería. Los niños con capacidades especiales pasan por una valoración de dependencia donde, generalmente, se les asigna un grado 3 que es el mayor. Con eso le dan una asignación monetaria que la familia a lo mejor usa para llevarlo a alguna terapia complementaria (porque señores,les juro que con lo que se hace por la seguridad social no llega) o incluso usan para comer. Y si es que un hijo por si sólo hace ya buen gasto, suma dificultades.
Pues bien,a que viene este rollo (a parte de para quedarme a gusto) : el gobierno está empezando a dar vueltas para quitar esta ayuda a la gente que ya la tiene concedida. Esta ayuda no nos da para irnos de vacaciones,ni para pagar una hipoteca ni para comprarnos ropa de última moda (no vaya a ser que haya alguien que piense que esto es como una tarjeta Black o un sobre de Barcenas), sirve para ayudar a pagar gastos sobrevenido por la discapacidad.
También quieren eliminar las subvenciones que dan a asociaciones relacionadas con este tema (asociaciones que suelen contar con profesionales como terapeutas ocupacionales).
Total,como a ellos no les afecta...
Sólo espero que en las próximas elecciones gane un partido que se preocupe del bienestar social y grupos minoritarios como en el que me siento. 

sábado, 7 de noviembre de 2015

Leonera

Leonera. En eso se ha convertido mi casa. Esta última semana no he parado, entre el trabajo y las terapias, preparar comidas y dormir siestas con Retoño no he tenido tiempo a hacer nada más. Eso ha hecho que haya un desprden absoluto en casa. Es tal el desorden que no encuentro cosas importantes como el anorak de Retoño. Ya no sé que bodys están usados y cuales no. Tengo una montaña de ropa pendiente de meter en la lavadora. Otra montaña de ropa esperando por la plancha. Pelusas de polvo corren por mi pasillo.
Vivimos en un revoltijo.
Mi hombre dice que a él no le molesta. A mi sí me molesta y me cabreo porque su iniciativa a recoger es cero. Peor aun, contribuye al desorden. Ha puesto unas cajas de cartón en medio del pasillo que no sé a que espera a echarlas al reciclaje. Pero llevan ahí ya 5 días y no quedan bien con la decoración de alrededor.
Recuerdo otro tiempo en él que vigía en una casa limpia y recogida.
Para complicar todo más hemos recogido una gata de la calle (en casa ya vivimos con una, también recogida de la calle). La cosa es que la tenemos encerrada en una miniterraza porque está en cuarentena. Ya le he echado dos pipetas de desparasitar, la he bañado dos veces y aun así tiene bichos. Me desespera. Llevamos una semana con ella y aun no he conseguido eliminar todos sus inquilinos. A la gata de casa ya le echado también una pipeta, que aunque no se han juntado ya me ha entrado el pánico. Tengo ganas de echarle a Retoño también una pipeta. Y otra a mi y a Mi Hombre.
Lo de las gatas es para otro post. Con las ganas que tenía yo de tener perro... Pero se ve que en mi vida sólo aparecen gatos. Si existe un cielo gatuno, espero aparecer en su cuadro de honor.

viernes, 30 de octubre de 2015

Jarras de agua fría y hormigas

A veces ves un problema pero no le pones nombre o piensas que ya pasará. Eso pasa con Lucas y su fijación visual en las personas.
Hoy un profesional le ha puesto nombre. Tras una valoración nos ha dicho que nuestro Retoño tiene una interacción social nula, y que eso afecta a desarrollos posteriores como el del lenguaje.
Interacción social nula. Así dicho suena horrible.
La parte "buena" es que van a intentar trabajar eso con él. Pongo "buena" entre comillas porque intentar no significa que lo vaya a conseguir. Ya nos ha avisado de que como no sabe el diagnóstico desconoce si puede haber una limitación en ese área. Además no sabe si el problema está en la interacción o en la comprensión.
Y también nos dijo que no es que Retoño sea un niño bueno, es que su interés es tan escaso que...vamos, que en palabras comunes y que entendamos, a Retoño le interesa todo un pito (esto no lo dijo ella, lo traduzco yo así).
En definitiva, ahora tenemos una sesión más de terapia a la semana, con ejercicios luego para casa sobre como mejorar la interacción. Ojalá dé resultado.
Y respecto al tema del fisio de Atención Temprana, ya lo hemos solucionado, nos han asignado una nueva fisio. Nos han recomendado (la propia médico rehabilitadora y la secretaria) que pongamos una queja por escrito porque al parecer hay muchos padres que se quieren cambiar de fisio por los mismos motivos que quisimos nosotros, se sobrecaraga al otro profesional, todos están hartos de que esta persona haga lo que le de la gana pero como nadie deja constancia por escrito el problema sigue ahí.
Estamos meditando qué hacer.
Y poco más, he tenido una miniplaga de hormigas que me tuvo muy entretenida porque no daba encontrado de dónde salían. Andaban desperdigadas por la cocina buscando comida (que no encontraban) y luego el reguerito salía hasta el pasillo. En mi labor de Sherlock, mirando hasta donde diablos llegaban, levante un paraguas que tenemos a la entrada de casa y ahí descubrí el "lote" de hormiguillas. Con pena (porque son un grupo organizado, trabajador, inteligente y metódico) les hice flicki, flicki con un spray asesino y la miniplaga desapareció. Casa libre de hormigas.
¿Sabiais que la hormiga reina duerme hasta nueve horas al día e incluso puede soñar? Mientras, las hormigas obreras echan varias siestas al día de un minuto de duración. Este aspecto del sueño hace que la reina viva años y las obreras sólo meses.
Si tenemos algo en común con las hormigas seguro que la esperanza de vida de las mujeres con hijos está disminuida por la falta de sueño.

domingo, 25 de octubre de 2015

Photoshop

Ayer estaba viendo Informe Semanal (la verdad es que estaba zapeando y me quedé ahí porque me interesaba el tema) cuando hablaron del Photoshop en los medios. Contaban un poco que el principal cometido de este instrumento era mejorar la luz, las sombras y detalles así, pero como todos sabemos su uso se amplió a modificar cualquier detalle de la persona.
Se veía como hacían una foto a una chica y modificaban la imagen con photoshop hasta el punto de no tener nada que ver con la chica, no parecía la misma persona.
Casi siempre el photoshop lo vemos hecho en modelos femeninos. A mi eso me cabrea porque la sociedad intenta que la mujer tenga un cuerpo de acuerdo a unos patrones que la moda (o no sé quien) establece. Pero es que encima ahora el modelo a seguir ni siquiera es real.
Hay chicas jovenes (y no tan jóvenes) que quizás vea una imagen de una chica en una revista que la haga sentir frustrada con su cuerpo porque no tiene nada que ver  con la imagen de la modelo. A lo mejor no es consciente de que esa chica, con ese cuerpo, esa piel, esa cara y ese pelo es irreal porque está retocado con un programa informático. Y a lo peor intenta lograr conseguir ese cuerpo inalcanzable "maltratando" el suyo, limitándole la comida o forzándolo a hacer más ejercicio, probando dietas milagro o incluso tratamientos qurúrgicos. El daño está hecho. Si no tienes una afirmación de tu cuerpo y una autoestima buena te sentirás imperfecta.
La sociedad Un a día de hoy sigue machacando a las mujeres con ideales de belleza. Seguimos estando sometidas. Si un hombre tiene barriguita da igual, si la tiene una mujer estará intentando esconderla. Las arrugas en el hombre son sexys, de madurito. En la mujer hay que tratarlas a toda costa.
¿Llegará algún siglo en el que la mujer se libre de la carga de la imagen?
Mientras tanto, recordemos que lo mejor de la imagen de una misma en la fotos está en la mirada, en lo que comunique, en que transmita luz porque nos sentimos felices y a gusto. Que sea eso lo que se vea. A lo demás, que le den.

sábado, 24 de octubre de 2015

Surrealismo en el fisio

Estoy un poco en "shock" porque esta semana nos pasó algo en el fisio de atención temprana que no nos gustó nada. Estamos acostumbrados a que de 30 minutos de sesión sólo haga 15 minutos, el resto del tiempo lo pase hablando o entreteniéndose enseñándonos algo con el móvil. Vale, fue así desde que lo conocimos. Pero personalmente fue el único que nos brindó alguna palabra de apoyo y nos dio esperanzas de que él iba a hacer mucho por nuestro hijo. En los momentos iniciales, cuando todo es difícil, necesitas confiar en alguien y agarrarte a un clavo ardiendo, que en este caso para nosotros fue él. Además yo había días que estaba agobiada por cosas y se las comentaba a él. Confié como si fuera un terapeuta.
Llevamos un tiempo viendo que siempre hace lo mismo con Retoño, movilizaciones de extremidades y listo. Nada más. Así desde los 3 meses hasta ahora, que tiene 19 meses. Según él no se puede hacer más porque nuestro hijo no tiene formado su esquema corporal. Vale.
En una revisión de la rehabilitadora esta nos dijo que en 4 meses nuestro hijo no había avanzado nada. La actitud terapeutica fue la misma. No cambió nada.
Luego también pasó que yo veía que Retoño tenía la espalda desviada, se lo dije a él y dijo que era algo postural, que no me preocupase. Yo no me preocupé, pero cada vez que le miraba la espalda yo soplaba, hasta que un día lo llevé a la pediatra y le pidió una radiografía. Una escoliosis del copón. Necesita corsé y silla adaptada. Eso fue con 10 meses. Ahí empecé a perder confianza en el fisio.
Este verano comenzamos a ir a una fisio privada, con cursos en pediatría y neurología, avalada por el colegio de fisioterapeutas que si los llamas y preguntas te la recomiendan. En un principio la idea era hacer terapia Vojta pero nos costaba mucho aguantar las sesiones por los llantos de Lucas y pasamos a hacer Bobbath. Una diferencia enorme. No eran movilizaciones pasivas como estábamos acostumbrados. Lucas hace fisioterapia, allí trabaja. Mejoró el tono, mejoró la escoliosis, disminuyeron las distonias y presta más atención. Además esta chica nos mandó unos ejercicios para casa porque Retoño tiene más afectada la parte izquierda y como la usa menos nos dijo que tenía un acortamiento muscular en pierna izquierda.
Unos días después de decirnos lo del acortamiento y mandarnos los ejercicios coincidió que tuvimos consulta con la médico rehabilitadora para ver el ajuste del corsé. Ella vio lo del acortamiento porque le estiró las piernas y murmuró "está acortada". Yo, como ya sabía de lo que hablaba, no pregunté nada. Tampocó me explicó nada más y la actitud terapeutica siguió siendo la misma (eso me fastidió, porque detectaron un problema y no hicieron nada).
Más o menos esto es el resumen de nuestra experiencia en fisio de Atención Temprana, vamos, que estamos acostumbrados a que el fisio no haga nada. Pero está semana comenzó a hacer otra cosa, y entonces el fisio pasó de no hacer nada a no saber lo que hace. Coloca a Retoño sentado y le da golpes con su pecho desde atrás. Ridículo. Luego lo coloca en bipedestación y como no aguanta y se dobla por la cintura le golpetea el pecho para que se enderece. Absurdo.
Hemos decidido cambiar de fisio.
Además este último día vino mi madre conmigo y con Retoño y le contó cosas que yo le había confiado a él. Me pareció muy poco profesional por su parte.
Estoy triste porque es un servicio muy necesario y si quieres trabajar de verdad te tienes que buscar la vida por otro lado y si tienes medios.
Me he enterado que hay más padres que han dejado de acudir al servicio y que hay alguna queja por escrito.
No puedo entender que un servicio tan importante no funcione un poquitin mejor.

domingo, 11 de octubre de 2015

Noche con amigas

Ahora mismo estoy metida en cama, con Retoño durmiendo a mi lado. Está lloviendo un mundo y se escucha la lluvia rebotar en el tejado. Me encanta la lluvia cuando estoy en cama, y recibiendo el calorcito de Lucas, aun más.
Este viernes quedé con mis amigas N. y M. porque M. tenía algo que decirnos ¡ya tiene fecha para su boda! Genial, una noticia que hay que celebrar. N., M. y L. (que no pudo acompañarnos esa noche) son amigas mias del instituto. Llevamos más años conociéndonos que sin conocermos. Aunque pasemos un tiempo sin vernos cuando quedamos seguimos hablando de un millón de cosas, como cuando estábamos en el insti. Mi relación con ellas es muy valiosa.
Pues eso, que nos fuimos a celebrarlo. Cenamos en un restaurante mexicano y luego nos fuimos a una cervecería nueva que abrieron en la zona y que está bastante bien. Copazos de gin-tonic y un montón de conversación.
Fruto del alcohol se nos ocurrió la idea de ir de damas de honor y hacer una americanada total. Eso no sé en que quedará, pero lo que tengo ganas es de organizar la despedida de soltera. Tenemos que preparar algo genial y divertido. Boys no, eh! Que a mi que un tio paseee sus bolas por delante de mis narices no me tiene la mayor gracia.
Acabamos la noche en un pub. Me sentí como una uva en medio de mandarinas. O sea, perdida. Se me acercaron un par de hombres, que creo que intentaban ligar, y pongo creo porque desde que no salgo los tíos han empeorado mucho en sus tàcticas de acercamiento.
El primero se me acerco, me tocó con un remueve cócteles en la mejilla y me dijo "eres mala". Lo miré y le dije "sí, soy de lo peor que puedes encontrar" se lo dije tan seria que se quedó un poco descolocado. Intento seguir y al final dijo "lo siento, no sabía que molestaba".
El segundo era un imberbe (lo digo por edad) que se me acercaba continuamente hasta rozarme disimuladamente. Como ya no sabía si lo que quería era entablar conversación o robarme el bolso lo miré a la cara y le grité "¡qué?!" Creo que lo asusté. Desapareció muy rapido.
Y es que yo no tengo el chichi pa farolillos, como dice en una de sus traducciones superbritánico. Que pereeeeeza me da a mi el sexo contrario. No entiendo yo las infidelidades no sólo por la falta de respeto, ética, moral...bla, bla, bla. No, yo no las entiendo por la pereza que da tener que mantener màs de una relación. Haz una sola cosa a la vez y hazla bien.
Llegué a casa a las 4 de la mañana. A las 4:30 Lucas se puso a llorar. Me lo tuve que poner encima para que se durmiese.
Al día siguiente estaba agotada. Pero valió la pena.
Hemos inaugurado la noche de cenas internacionales. Ir una vez al mes a cenar a un sitio de comida de algún país.
Vivan las noches de chicas!

jueves, 8 de octubre de 2015

Vacaciones?

Las dos últimas semanas de septiembre nos tocó ir a un montón de consultas, alguna prueba, las correspondientes sesiones de terapia... Vamos, que no paramos. Fueron de esas semanas que estás deseando que llegue el viernes. Además a mi las consultas me siguen poniendo nerviosas porque siempre tienes miedo de que te digan algo que no quieres oir.
Bueno, pues con todo esto empezamos a darle vueltas a irnos unos días de escapada. Por un lado nos apetecía un montón, pero por otro me daba cosa separarme de Retoño, porque sí que es verdad que algun día se queda a dormir con Mamamía y nosotros aprovechamos para ir al cine o a tomar algo por ahí, pero es sólo la noche, a las 11 de la mañana ya lo estoy recogiendo, y esto serían varios días con sus noches.
Pensamos en ir a Roma. Luego me asustó salir del país y estar tan lejos por si pasaba algo así que pensamos en ir a Madrid, que a mi me gusta mucho. Pero por otro lado ya guimos varias veces y no íbamos a ver nada nuevo... De pronto a mi me asaltaron las ganas de ciudad, de ver una ciudad grande (es que soy de pueblo). City! City! Y dije: Londres! Tengo muchas ganas de ir a Londres!
Y allá que nos fuimos a una agencia de viajes y cogimos 3 noches en Londres.
Cuando salimos me sentí una malamadre de coj...., pero se me pasó rapido cuando Mihombre me dijo: ¡ si sólo son tres noches al año!
Mi madre toda contenta por poder pasar tanto tiempo con el nieto, tuvo que pedir un par de días en el trabajo pero se los dieron sin problema.
Pues a Londres que nos fuimos! En el siguiente post contaré mi British Experience como si fuera una reportera de callejeros viajeros ;-P

martes, 22 de septiembre de 2015

A Santiago!

Este sábado nos fuimos a pasar el día a Santiago, que nos queda relativamente cerca de casa. Fueron mis padres con nosotros. Me hizo mucha ilusión, porque la última vez que había ido fue hace dos años y Retoño aun era una lentejita en mi barriga, así que llevarlo a mi lado pues me hizo feliz.
Es la primera vez que pasamos un día entero fuera de casa todos juntos, porque como antes teníamos mucho problema para darle de comer a Lucas, pues no nos apetecía mucho ir tantas horas por ahí. Pero como ahora se está haciendo mayor y eso ya quedó atrás, pues ya podemos planear más actividades.
Estuvo muy contento en el sitio donde comimos, porque había mucho ambiente y ruido y no paraba de lanzar chilliditos mientras se reía. Ni siquiera echó de menos la siesta, se durmió un ratillo en la silla y listo.
Estuvimos paseando por la calles, visitamos la catedral, estuvimos en una cervecería que me gusta mucho....
Pues eso, un día genial en una ciudad que me encanta y con la gente que más quiero.
El domingo vinieron a casa unos amigos que hacía tiempo que no veían a Retoño y nos dijeron que lo notaban muy cambiado, que se fijaba más y que estaba muy largo. Luego se quedaron a cenar así que estuvimos super entretenidos.
Hoy estamos los dos un poco acatarrados. Yo me noto cansada y no suelto el pañuelo. Lucas despertó un montón de veces por la noche y durante el día sólo quería estar en brazos. Ahora ya está dormidillo. Me da penilla cuando noto que no está a gusto.
Ya sé porque la gente repite en esto de tener hijos: por lo que se les quiere. Creo que es algo adictivo. Porque yo a veces lo miro y pienso "jolín, cómo se puede querer tanto" y me encanta este sentimiento.
Son las cosas que si no eres madre no se entienden, porque cuando antes oía la frase típica de que "no hay amor como el de una madre" pensaba que la comprendía, pero ahora me doy cuenta que no entendía realmente su alcance.

miércoles, 16 de septiembre de 2015

El duelo (III): el fallo del sistema sanitario

Lo que voy a contar aquí es lo que a mi me parece un fallo del sistema sanitario. No sé si en otros lugares se actúa de otra manera con los padres. Esta es una visión subjetiva porque es mi vivencia acompañada de mis sentimientos.
Una vez que entras en la rueda del sistema sanitario esta se pone a girar y parece que no vas a salir de ella nunca más. De un especialista te mandan a otro y siempre acaban encontrando nuevas cosas que valorar y así la historia de mi Retoño se va engrosando cada vez más.
Te dicen un montón de cosas, la mayoría negativas, y tú estás ahí como un espectador pasivo. Y encima espectador de una peli de terror.
De pronto aterrizas en el servicio de Atención Temprana (que yo conocía porque soy enfermera, pero sé que hay mucha gente que desconoce su existencia y su finalidad). En Atención Temprana te ve la médico rehabilitadora que es la que decide las sesiones de fisio y terapia ocupacional que se le ponen al niño.
Empiezas en todos esas consultas nuevas y te siguen bombardeando de información. La información suele ser del tipo "tu hijo no hace..." "Tiene posturas patológicas...".
En resumen, una mierda todo, que hace que tu corazón se encoja más y más y tu cabeza no sepa dar órdenes coherentes y empiece a no saber como actuar.
Y aquí está el fallo del sistema: tratan al niño como un objeto a rehabilitar y como si fuese un ente solitario (vamos, que los que estamos alrededor, los padres, que nos apañemos como podamos).
Cuando decides ser padre te imaginas que el niño que llevas dentro va a ser perfecto. Con perfecto me refiero a sano, sin problemas.
Ninguna persona está preparada para tener un niño con una discapacidad. Es muy difícil el proceso de adaptación y el asumirlo (ya es difícil adaptarse a la nueva vida con un bebé cuanto más si se presentan obstáculos).
Y me parece increíble que el sistema sanitario, el servicio de Atención Temprana, no esté preparado para darle un "acompañamiento" a los padres. Un explicarles lo que es normal que sientan, las dificultades que se van a encontrar, los recursos emocionales a los que pueden recurrir.
No existe nada de esto.
Un día salí llorando de la consulta de la rehabilitadora porque me dijo que en cuatro meses no veía ningún avance en mi hijo. Me dieron un pañuelo de papel y punto pelota.
Me fui conduciendo para casa con mi Retoño al lado hecha polvo.
Aunque fuese podían tener unos padres de referencia, con los que hablar al principio, cuando todo es nuevo y asusta mucho.
Pero nada, en nuestro caso no hubo ningún recurso de ayuda. Y ahí es donde veo el fallo del sistema. Porque el bienestar psicológico y emocional de los padres es muy importante para ayudar a nuestros hijos. No entiendo como no lo ven.

miércoles, 9 de septiembre de 2015

Terapia de bolso ¿queeee?

Hoy después de comer me fui con Retoño a dormir la siesta (lo pongo encima de mi y se duerme). Fui capaz de ver y escuchar las noticias porque no se puso a roncar como me tiene acostumbrada (ronca que parece un cerdito vietnamita y es tontería poner la tele, porque no escuchas nada).
Bueno, pues una de las noticias que vi, absurda por parte doble (por salir en las noticias y por la noticia en sí), es que hay una cosa llamada terapia de bolso y una señora que es terapeuta de bolso, es decir, que según lo que lleves en el bolso te analiza psicológicamente. En serio, la que necesita terapia es la señora, porque vaya chaladura.
Luego, como tenía que pasar un buen rato haciendo de colchón, me puse a pensar que vaya trabajo más molongui, porque con lo que me gusta a mi mirar lo que lleva la gente en el bolso lo pasaría genial. Siempre me asombra la cantidad de cosas que transportan algunas mujeres día a día, como caracolillos. Mamamía mitad de las veces no sabe lo que lleva en el bolso.
Yo es raro que lleve bolso, y ahora desde que soy mama ya nunca, llevo la bolsa de la silla con las cosas necesarias para Retoño y listo. ¿Qué me diría la señora terapeuta de mi costumbre de no llevar bolso? ¿De qué será señal? Y las veces que lo llevo lo que meto en él es:
- El móvil
- La cartera (a veces ni eso, meto dinero en la funda del móvil, que es un saquito)
- Pañuelos de papel
- Llaves de casa
- Cacao de labios
Nada más.... A la conclusión a la que llego es con mi costumbre de salir de casa sin nada cualquier día me para tráfico y voy sin carnet de conducir. Multa al canto.
Pero en serio, terapeuta de bolso....pues a trabajos raros me piso ser acariciadora de cachorros!

martes, 8 de septiembre de 2015

Los pájaros

Lo que me ha pasado hoy... Es raro. No extraordinario, pero sí poco habitual. A ver si lo describo al detalle para que lo imagineis bien.
Mi baño tiene una rejilla en el techo. Dicha rejilla va al tejado del edificio como si fuese una chimenea (bueno, no sé que diablos es, esta la rejilla que tapa un cilindro que desemboca no sé como en el tejado. El cilindro en cuestión está oscuro, como hoy descubrí).
La cosa es que a través de la rejilla se escuchan los pájaros que andan por el tejado.
Pues bien, hoy escuché un pájaro posado en la rejilla. Lo que pensé es que igual que entró pues se irá. Pero dos horas después el pájaro seguía sobre la rejilla revoloteando y pegándose tortazos en el cilindro.
Pensé "joer, se va a matar" "lo tengo que sacar de ahí".
Pues allá que me puse con un destornillador a sacar la rejilla. Fue tan rollo sacar la rejilla que me dio tiempo a pensar de todo. Esto es la lista de cosas que pensé:
- Y si es un murciélago y no un pájaro.
- Y si está malherido y sangrando
- Y si se le cayeron crías y están ahí muertas
- Y si es un nido y lo rompo
- Y si el pájaro se me enreda en el pelo
- Y a saber que mierdas hay ahí acumuladas y me caen encima
Como es lógico cuando acabé de despegar y desatornillar la rejilla estaba al borde de la histeria. Casi llorando saqué el pájaro (bueno, salió él) y se fue por la ventana del baño previamente abierta (es una ventana velux, que queda en el techo y que hay que subirse a una escalera para abrirla).
Como estaba al borde de que me diese un parraque me fui de casa y no volvi a poner la rejilla.
Al cabo de un par de horas de paseo con Retoño volví a casa con mi madre y le conté la historia. Fui al baño con idea de cerrar la rejilla y cuando abro la puerta.... Tachán!!
Un pájaro negro feo volando en el baño. Me puse a gritar como una puñetera loca. Encerré el gato en una habitación, abrí la ventana de la habitación que queda más cerca del baño y salí corriendo de casa a llamar al vecino. A todo esto mi madre se escondió en la cocina con Retoño (según ella tenía miedo que atacase a Lucas).
Vino el vecino (primero fue a su cocina a ponerse unos guantes) y el pájaro había desaparecido. Supongo que salió por la ventana.
Luego me hizo el favor de cerrarme la rejilla.
Ahora ando por casa con el síndrome de pájaro agazapado dispuesto a atacarme. He cerrado la puerta del baño y no la he vuelto a abrir. El baño está lleno de plumas y cagarrutas de pájaro, pero tengo estrés post-traumático y la esperanza de que lo limpie Mihombre.
A mi no me daban miedo los pájaros, pero ahora tengo una grimilla en el cuerpo que no se me va. En verdad es todo por abrir la rejilla por encima de mi cabeza imaginándome cosas horribles cayéndome encima.
Lo mejor mi madre, diciéndome que parase de gritar mientras ella escapaba.

jueves, 3 de septiembre de 2015

Me duele el alma

Ayer puse las noticias y la primera imagen que vi fue la de Aylan, el niño sirio ahogado en la orilla. Lo primero que se me pasó por la cabeza fue "no puede ser". Empecé a llorar. Me costó mucho dejar de hacerlo.
Esa imagen se me va a quedar grabada en el corazón, y no quiero olvidarla, aunque me haga daño, por respeto a Aylan y a todos los niños que representa.
No pude hacer nada más ayer, ni ver televisión, ni mirar internet...todo me parecía superficial y frívolo. Mi corazón necesitaba hacer un luto por Aylan y por la sociedad en la que vivimos.
Sentí el fracaso del ser humano. Fracaso por ser culpables de cosas así y fracaso por no poder evitarlas.
Ayer pensaba "¿pero nadie puede parar esto?" Y se ve que no. Porque la guerra continúa.
Estamos acostumbrados a ver guerras en las noticias, pero las vemos lejanas, no nos atañen, seguimos con nuestras actividades, poco más podemos hacer. Vemos la guerra "casi con normalidad" porque siempre hay guerra en algún sitio.
Pero no es normal, es una plaga para la humanidad, peor que un virus.
Después de la imagen de Aylan nunca más mirare una noticia de guerra sin que se me remueva todo por dentro.
Porque en cada guerra hay miles de niños, y el miedo de los padres por sus hijos.
Creo que Aylan se ha convertido un poco en hijo de todos. Yo vi un cuerpo pequeño, como el de mi Retoño. Podía haber sido mi hijo si hubiese nacido en Siria en lugar de España.
Más que nunca deseo que algo bueno exista después de la muerte, y que Aylan esté en ese sitio, a salvo, en los brazos acogedores de su madre.
Lo siento mucho pequeño. Tendrías que estar haciendo castillos de arena en esa orilla.

martes, 1 de septiembre de 2015

Anecdotario de tonterias (II)

Mi compañera de trabajo está, como digo yo, "sembrada". De ideas originales, siembra ideas y luego a través de su voz yo las recolecto.
Pongamonos al día: ayer hicimos una salida extraordinaria a la ciudad de al lado (digo extraordinaria porque libramos en terapia, que se nos fue la fisio a la Rivera Maya, envidia cochina que me da, que hay que decirlo todo), pues eso, que tuvimos tiempo para ir por ahí de happy and rara family (es que raros también somos un rato, a mi siempre mi padre me etiquetó de rara, me junté con un hombre que yo etiqueto de raro y tuvimos un hijo raro premiun. Es así. La genética es lo que es). Felices como perdices se nos escapó el tiempo de las manos (menos mal que fui preparada con la cena de Retoño que así por lo menos hambre no pasó), cenamos fuera, nos bebimos una jarra de cerveza y llegamos a casa fuera de hora, con Retoño (apodado rutinitas) desfasadito, con lo que conseguí dormirlo a la 1 de la mañana, a lo que se une algún despertar nocturno más el madrugón a las 7 para ir a trabajar. Si mezclamos todo esto da como resultado una madre con sueño, que se da una ducha rápida, se toma un buen desayuno (eso que no falte, como si llego tarde al trabajo, me da igual todo con tal de desayunar bien) y se viste de cualquier forma y se peina un poco mientras va en el ascensor.
Total, que como en el trabajo uso pijama (soy enfermera, no Bella Durmiente) da igual como vaya vestida. Pero hoy, gracias a mi compi la sembrada, he descubierto que el pelo es también importante (para ella, a mi me da igual). Yo repartiendo medicación con la máxima eficacia, se me acerca y me dice "anda, por qué no dejas eso y te vas a lavar el pelo". Empatía pura a una madre cansada que lo último que le importa en esos momentos es el pelo. Lo único que estaba deseando era acabar para tomar un café.
Pude ponerme a gritar alli en medio "señores usuarios, ustedes se van a quedar sin tomar su medicación de las 9 porque aquí mi compañera cree que soy un atentado para la vista, por lo que me voy a lavar el pelo y peinarlo con corrección y en atención a lo que la moda ordene".
Lo que yo digo, sembrada.

lunes, 31 de agosto de 2015

Anecdotario de tonterías

Hoy en el trabajo una de mis compañeras se pasó la mañana rumiando que la vida era muy dura, muy cruel...vamos, cosas por el estilo. Tanto languidecía por las esquinas que le dije "mujer, no es para tanto, también hay momentos buenos". La verdad es que no tenía ni idea de lo que le pasaba, pero luego en la hora del café ya nos explicó, y es que el motivo de su tristeza era que las hijas habían acabado las vacaciones y habían vuelto a su trabajo, que queda a 600 km de su lugar de origen, y como madre al uso, pues las echa de menos. Hasta ahí todo normal...el anecdotario de tontería es que de pronto se giró hacia a mi y dijo "que suerte, que tu vas a tener un niño pequeño contigo toda la vida".
Lo que hay que oir.

martes, 25 de agosto de 2015

El duelo (Parte II)

A la semana siguiente de que la pediatra del centro de salud nos "arrojara" a gritos que posiblemente nuestro bebé tuviese un daño cerebral tuvimos la consulta en pediatría del hosital. Allí, tras una explración, la pediatra fue más conservadora y nos dijo que de momento no se podía decir nada tan definitivo como un daño cerebral. Nos mando hacer un montón de pruebas y nos pidió una interconsulta con Atencion Temprana.
En Atención Temprana la médico rehabilitadora nos dijo que era un niño aún muy pequeño para valorarlo bien pero decidió que fueramos a una sesión de fisioterapia semanal dado que Retoño no era capaz de levantar la cabeza estando boca abajo.
Sobre los dos meses y medio Retoño empezó a comer mal. Rechazaba la teta, no demandaba comer...podía estar horas y horas sin pedir. Como madre primeriza, asustada y con poca idea fui a la pediatra del centro de salud. Nos dijo que el niño no se enteraba de nada y ni sensación de hambre tenía. Y me hizo un informe para que lo llevara a urgencias del hospital para que me lo ingresaran que sólo le faltaba a su cerebro para rematarlo hacer una hipoglucemia.
Sí, todas estas cosas bonitas. Me fui al hospital con más ansiedad que otra cosa e ingresaron a Retoño en pediatría durante una semana. En esa semana volvió a tomar teta con regularidad y poco más reseñable del ingreso. Los pediatras dijeron que había que estar con la mosca detrás de la oreja por la microcefalia y poco más.
Nos dan el alta, volvemos a casa y a los pocos días empezamos en fisioterapia.
Retoño va cumpliendo semanas y cada vez se nota más que hay un retraso psicomotor y que no alcanza los hitos del desarrollo que debiera. Además la cabeza se aleja cada vez más de percentil.
Yo empiezo a darle vueltas a todo. A la hipoxia del parto. Al sufrimiento fetal de la semana 28... A todo. Me siento culpable de mi parto. De no haber rogado una cesárea, de no haber pedido la epidural y que todo fuese más médico. La culpa hace que me quiera morir.
A Retoño ya lo siguen en el hospital y en Atención Temprana. Muchas consultas, muchas pruebas. Es un caso raro. En ese momento tengo mucho interés en que le pongan una etiqueta diagnóstica.
A los cuatro meses toca revisión en el centro de salud. Mihombre ya ni me acompaña, odia a esa pediatra.
La pediatra me dice que si en mi casa no ven que el niño tiene un problema, que no tiene nada que ver con un niño de su edad. Salgo llorando. Me hace sentir culpable. No sé qué hacer. Siento que no existe un sitio en el mundo para mi hijo. Ese día decido cambiar de pediatra de cabecera.
Ese día empiezo a llorar. Es julio. No paro de llorar hasta septiembre. Siento rechazo hacia Retoño, quiero que se vaya de mi vida. Luego me siento malamadre y lloro aun más.
Sólo pienso en que en el futuro tendré que empujar una silla de ruedas de una persona que no se entera de nada. Entonces miro a mi hijo y veo a un desconocido. Me quiero morir.
Terapias y médicos. Ningún profesional se preocupa de los padres. Sólo del niño y de lo que no hace.
Odio mi vida.
Mihombre y yo no compartimos en ese momento el dolor. Estamos como en islas separados.
Salgo a la calle y aunque haga sol sólo veo de color gris. En serio veía color gris. Como si fuera un efecto óptico.
Nunca había sentido tanta tristeza en mi vida. Quiero volver a cuando no tenía hijos.
En septiembre Mihombre me dice que vaya al médico. Voy. Le cuento lo que me pasa. Me dice que todo lo que siento es normal y hace que me sienta menos culpable. Me receta un antidepresivo.
Retoño tiene 6 meses y nunca, nunca me mira. No interacciona casi nada con su entorno. Nos comunicamos con él a través de las cosquillas. Con eso se ríe. A mi me entristece mucho que mi hijo no me mire. Pienso que no sabe quien soy.
Empiezo con el antidepresivo. Me empiezo a encontrar menos triste. Soy capaz de volver a pensar. Pienso que todo lo que siento es normal y lícito y que me lo puedo permitir. En todo momento he cuidado bien de Retoño. No voy a juzgar mis sentimientos.
Ese fue el primer paso.
Luego decidi que tanta valoración médica me habían impedido ver a mi hijo como lo que era: un bebé. Me di cuenta que tenía un bebé en casa. Este fue el segundo paso; dejé que Retoño fuese lo que era, un bebé. Le quite toda la culpa de encima. Ya no quería que se fuese por donde vino.
El tercer paso fue el colecho, decidí pegarme a él todo lo que pudiese. Aunque fuese por el olor iba a saber que yo era alguien especial para él.
El cuarto paso fue intentar normalizar nuestra vida, como si fuésemos una familia con un hijo y punto. Así que decidí volver al trabajo con una reducción de jornada del 50%.
Todo esto fue ayudando al día a día. Me conozco a Retoño como la palma de mi mano, sé lo que le disgusta, lo que le gusta, lo que necesita.
No pienso en el futuro, vivo día a día. Pero aunque piense en el futuro no me asusta. He decidido agarrarlo de la mano y sólo se la soltaré cuando él quiera.
Tengo un niño al que quiero más que a nada. Ya no estoy triste. Sólo cansada la mayor parte del tiempo (al igual que cualquier madre).
No comparo a mi hijo con otros niños. No necesito ya ponerle etiqueta, porque para mi es sólo Lucas (ese es el nombre de Retoño). Y espero que vaya hacia delante, pasito a pasito, pero tampoco le voy a meter prisa.
Si hace un año me dijeran que iba a salir del agujero que me encontraba, no me lo creería.
Y el agujero y la salida de él me da para escribir el siguiente post, que tratará del fallo en el sistema sanitario en relación a los padres.
Se pasa un duelo muy duro, pasas por fases de negación, enfado, depresión.... Es difícil llegar a la aceptación, pero se llega. Yo tenía muchas ganas de meterme en cama y no hacer nada...pero ni siquiera te puedes permitir eso porque hay alguien que depende de ti. Ahora miro para atrás y lo que realmente me fastidia es el tiempo que perdí de disfrutar de Lucas.
Ahora lo miro y sólo hay amor. Y es que para esto quise ser mamá. Él aun no me mira mucho, pero sí sé que sabe que soy especial.

viernes, 14 de agosto de 2015

El duelo (parte I)

Llevo dándole vueltas a este tema. Porque sin saber por lo que pasaba, el duelo ha sido un momento transcendental de mi vida. A veces creo que ya lo he pasado, otras veces tengo miedo de volver a una de sus fases...sea como sea el duelo me ha hecho madurar, crecer y ser lo que hoy soy, igual que hace tres años pero a la vez totalmente distinta. Es un duelo en el que no hay pérdida, porque mi bebé estaba ahí, a mi lado, respirando, pero yo en ese momento no lo sabía ver como lo que era, mi bebé, yo veía un extraño que me asustaba.
Como enfermera conozco las fases del duelo de KubblerRoss, las he estudiado para varias oposiciones. Pero al principio no supe que estaba inmersa en él, porque al fin y al cabo no había tenido una pérdida real. Pero para pasar un duelo no es necesaria una muerte. Sólo la pérdida de algo. Yo perdí en su día al hijo idealizado.
Pero empecemos por el principio y como fueron los acontecimientos.
En la semana 29 de embarazo Retoño hizo una liada monumental con su cordón, dejé de notarlo durante tres días, me ingresaron 15 días para monitorización fetal (fui a urgencias porque llevaba 12 horas sin notarlo y vieron que estaba haciendo bradicardias continuas. En un principio me prepararon para cesárea pero al final decidieron esperar...) fueron días de miedo atroz porque sólo sabía que estaba vivo cuando me ponían el monitor (monitorizaciones en las que el bebé estaba poco reactivo), la duda de si había tenido un daño... De pronto Retoño decidió latir con normalidad otra vez y se volvió a mover. Me enviaron a casa de nuevo a continuar con mi embarazo. Con la posibilidad de que lo podía perder. Pensar que se podía morir dentro de mi hizo que pasase los dos últimos meses de embarazo como en una pesadilla. A veces lloraba porque tenía la sensación de no poder más con la angustia. En la semana 37 empecé con contracciones y en la monitorización ya de primeras hizo una bradicardia del copón... Pero como fue la única no hicieron cesárea. Me ingresaron. No sabían que hacer conmigo (esa era mi sensación). Una matrona me hizo sentir culpable porque me dijo que la bromita de la bradicardia era culpa mia por no haber desayunado (eran las 6 de la mañana, estaba con contracciones, nauseas y miedo, que coño iba a desayunar). Lloré porque me sentí culpable.
Al final decidieron ponerme un tampón de progesterona para ver si se desencadenaba el parto. También lloré porque yo quería que mi hijo viniese al mundo cuando él lo quisiese, no por necesidad mía.
El parto de desencadenó. Fue una dilatación normal, lo único que pedí es que me dejasen el monitor fetal puesto. No quise epidural, quería tener fuerza para ayudarlo a salir.
El momento del expulsivo fue largo, no sentía ya las contracciones. Así que se alargó. A Retoño le costó salir. Nació con 3 vueltas de cordón, hipotónico y sin respirar. Reanimacion tipo III. A los cinco minutos un apgar de 8. Eso fue bueno. Me lo dejaron en brazos unos segundos y se lo llevaron a neonatos. Lo eché de menos, pero estaba feliz porque estaba vivo.
A los tres días lo dejaron subir a planta conmigo. Todo parecía que era normal. Yo estaba muy feliz de estar con mi hijo. Todo el día abrazados y a la teta, se enganchó muy bien.
Nos fuimos a casa. Felicidad absoluta. Mi bebé perfecto y bueno, no lloraba. Empezamos a colechar.
Tuvimos dos meses de tranquilidad, con las dificultades típicas de una madre primeriza.
Pero llegó la revisión de los dos meses. Fuimos con total normalidad. La pediatra lo vio y nos dijo que su cabeza era más pequeña de lo que debía y no seguía objetos. La pediatra empezó a ponerse nerviosa y nos gritó "¡este niño tiene un daño cerebral! Este niño no se entera de nada, no sabe ni que está en este mundo" "igual le están dando microinfartos cerebrales"
Fue así, os lo juro. Que quedé fría. Como teníamos una revisión en neonatología a la semana siguiente (protocolaria por haber estado ingresado al nacer) nos dijo que a ver que nos decían allí y nos mandó a casa después de habernos soltado eso.
Llegué a casa, lo puse en la hamaquita y pensé qué iba a sacar adelante. Si lo iba a hacer sufrir. Fue horrible. Empezó el pánico, el no saber.
Voy a continuar la historia en otro post. Porque ahora no puedo seguir.

jueves, 13 de agosto de 2015

Resumiendo estos días

No sabía que nombre ponerle a esta entrada, porque no voy a contar nada especial, ni nuevo, sólo un resumen de mis días...pero la verdad es que me apetecía escribir.
Hoy he ido a conocer al nieto de mi compañera de trabajo. Fuimos varias compañeras y llevé a Retoño porque querían verlo. Retoño pasó una tarde feliz, lo pasaron de brazos en brazos, le hicieron cosquillas y lo bailonearon, así que pasó la tarde riéndose. Yo, que lo miraba desde la distancia (con ello me refiero a más distancia que tenerlo en mis brazos), veía un niño feliz y más atento que hace dos meses. Vi diferencias.
El bebé al que conocimos precioso, lo tuve durmiendo en brazos todo el rato que estuvimos allí. La mamá alucinaba porque fui capaz de dormirlo dos veces cuando dice que lo normal es que esté llorando. Me sentí muy orgullosa de mi don para dormir bebés, jeje. Luego Retoño debió echar de menos los mimos de mamá que empezó a protestar, así que cambié un bebé por otro. El mio se consoló y el otro empezó a llorar. Si es que tengo la temperatura corporal ideal para los bebés, yo creo que es eso.
Dejamos el Votja, Mihombre y yo debemos ser unos flojos, porque no lo soportamos. No hay mucho más que contar al respecto, a mi me temblaban las manos cuando acababa la sesión y Mihombre no decía ni mú durante horas. No podíamos verlo llorar así. Ahora seguimos yendo a esta fisioterapeuta pero sin hacer Votja. A pesar de nuestra decisión pienso que podría haber dado resultados más rápidos...pero ya nunca lo sabremos. Poquito a poco y listo.
Ayer salí a pasear con Retoño y nos pilló la lluvia. Nos resguardamos donde pudimos y acabé tapando a mi hijo con el cambiador de pañales.
Vi una película de Woody Allen y otra que se titulaba "una historia de Brooklyn", me gustaron las dos (las de Woody Allen me suelen gustar todas, esta que vi creo que se titulaba "extraño asesinato en Manhattan"). He acabado de leer un libro titulado "Un verano sin hombres" que me gustó mucho, porque decía cosas muy ciertas sobre las personas y ahora he cogido otro en la biblioteca que me tiene muy buena pinta. Se titula "como ser una mujer" y es entre autobiográfico y ensayo feminista.
Y hoy he sido capaz de encender la ipad y escribir este post.

jueves, 30 de julio de 2015

De consulta, puaj

Hoy tuvimos revisión en el hospital. Odio ir a las consultas. En el tema de Retoño no soy enfermera. Entiendo todo lo que me dicen pero a la vez no entiendo nada (no hay más sordo que el que no quiere oir). No nos dijeron nada nuevo, pero salimos con una lista de nuevas pruebas (y repetición de otras hechas con anterioridad) y consultas, que si me pongo aquí a enumerarlas yo creo que tengo ido a la compra con menos lista. Ahora nos vamos a estrenar en el cardiologo, por precaución, porque como le faltan costillas no vaya a ser que haya algo afectado dentro de la caja torácica.
Pues eso, que odio ir al médico, me rompe mi burbuja, esa en la que estoy con Retoño, totalmente adaptada a sus características y necesidades y viendo todas como normales. Pero de pronto vas allí, a la consulta, y te recuerdan que tu normalidad es anormal. Así que la burbuja rompe.
Ya la estamos reconstruyendo de nuevo entre los dos, dormimos la siesta abrazadicos, como un árbol (yo) y su koala (Retoño). Luego le di unos petitsuisses y antes de salir para fisio le vi que llevaba restos por la mejilla, como no tenía unas toallitas húmedas a mano lo limpié a lametones. Como se rió. Eso me recordó que cuando nació y cuando por fin me dejaron cogerlo en brazos lo que más me apetecía del mundo era pegarle lametones, no sé el porqué, algo muy primario y básico debía de ser.
Vamos a seguir inflando la burbuja, nuestra zona de confort.

martes, 21 de julio de 2015

La playa, esa odisea

El otro día se dio la combinación de buen tiempo, Retoño que se despertó pronto de la siesta y mis ganas locas de ir a la playa (que no la piso hace dos años), así que me dije, ¿por qué no nos vamos a la playa?
Hice un bolsón que si tengo que irme un mes a un sitio de clima desconocido no llevaría más peso.
Como Retoño no se aguanta sentado solo dije, pues ea, me llevo el asiento ortopédico para sentarlo mientras le doy la merienda. Pues allí que meto el asiento ortopédico en el bolsón (imaginaos que dimensión de bolsa llevaba).
Mihombre me vio salir con Retoño de un brazo y la bolsa de otro y con los ojos como platos me dijo: "¿no será mejor que vaya con vosotros?" Y yo, con poco raciocinio le dije "¡que va!, que tu odias la playa"
16 kilómetros después, ya en la playa, no había un puñetero sitio donde aparcar. Bueno, sí, había un sitio, a tomar por saco, que fue allí donde deje el coche.
Cojo a Retoño y el maletón y allí que me voy. Un viento de órdago. La playa kilométrica, pero el único sitio donde no pegaba el viento es un espacio recogido de 40 metros cuadrados, así que allí voy. No había ni un sitio libre, bueno, uno sí, que allí me coloqué, después de pasar por encima de toallas y cabezas.
Con el peso que llevaba echando los higadillos llegué.
Un calor...que se veía incrementado al sentir toda aquella gente tan cerca. Tengo ido con mis padres a la playa y no tener las toallas tan pegadas entre nosotros.
El cómo le di la merienda a Retoño fue apoteósico, el asiento ortopédico es para la silla de paseo, para poner en la arena y dar la merienda no sirve. Parecíamos del Circo del Sol.
Lo bueno fue el agua, que el tema de las olitas le encantó. Se puso tan emocionado que empezó a agitar los brazos y a agarrarse a mi. Y con agarrarse a mi me refiero que echó mano de lo que estaba a su alcance, o sea, la parte de arriba de mi biquini. No me llegaban las manos para sostener a Retoño y recolocarme el biquini. Vamos, que el que tuviese interés en mis tetas las podía contemplar con tranquilidad por cortesía de mi hijo.
Llegó un momento que Retoño se debió de cansar/aburrir que comenzó a llorar, así que nos fuimos al coche, echando otra vez los higadillos de tanto peso y tanta distancia.
Vamos, que muy buena la experiencia. Colón fue a América y yo a la playa. Seguramente el iba menos cargado.

domingo, 12 de julio de 2015

Café vs sueño

- Suena el despertador a las 7:00 h (después de pasar una noche de sueño intermitente junto a Retoño).
- A las 7:20 h me tomo un café con leche.
- A las 8:00 h entro a trabajar. Me quiero morir un rato para descansar un poco.
- A las 10:00 h me tomo un segundo café.
- A las 10:20 h me tomo el tercer café. Sigo con el mismo sueño.
- A las 11:00 h mi compañera de trabajo comparte conmigo sus pastillas de guaraná. Dice que a ella la espabilan. Me la tomo teniendo miedo de que haga una combinación explosiva con el café y me de taquicardia.
- Son las 13:00 h y sigo con el mismo sueño.
- A las 15:00 h me acuesto a la siesta con Retoño. Dan las 17:00 y despierto porque lo hace Retoño (yo seguría durmiendo).
- A las 18:00 h me quedo casi dormida y me tomo una coca cola.
- Resto de la tarde igual, con sueño.
- 23:00 h, por fin me meto en cama a dormir. Se me acaban de poner los ojos como platos. Toda la cafeína hace de pronto su efecto. No me duermo.
- Mierda. Mañana voy a tener otra vez sueño.
Es el ciclo del sueño, el ciclo sin fiiiiinnnn. Algo así cantaban en el Rey León, ¿no?

sábado, 11 de julio de 2015

Infancia

Hoy mientras dormía con Retoño la siesta (siempre dormimos haciéndole yo de colchón, no hay otra forma de hacerlo dormir la siesta, y a mi me sirve de excusa para hacer el descanso del día) soñé que era pequeña e iba de la mano de mi abuela, le decía "abuela, no me sueltes". Fue un sueño bonito. Desde que soy madre es como si mi infancia volviese a mi. Tengo muchos recuerdos que antes no me asaltaban ni me paraba a recordar o pensar en ellos. No sé si esto le pasa a más gente con la maternidad o es cosa mía.
Yo pasé casi toda mi infancia viviendo con mis abuelos. Mi padre trabajaba en otra provincia y mi madre pasaba casi todo el día fuera de casa trabajando, así que quien se ocupaba de mi era mi abuela. Aunque esto a día de hoy es de lo más habitual, de aquella yo era la única niña de clase que estaba en esta situación. Y ya de mayor a veces en mi cabeza reprochaba esta situación a mi madre, pensando que me hubiese gustado estar más tiempo con ella (mi abuela era y es un poco peculiar, muy preocupada por la limpieza, con horarios a rajatabla...)y llevar una vida más convencional.
En cambio desde que soy madre me doy cuenta de que tuve una infancia feliz, un poco distinta, pero que tuve la suerte de contar con dos madres (Mamamía y mi abuela) y que todo fue como tenía que ser. Es como si me hubiese reconciliado con pequeños cabreos que tenía en mi interior.
No sé si a consecuencia de como fue todo cuando era pequeña, o la poca diferencia de edad que tengo con Mamamía (19 años) me siento muy afortunada de la relación que tengo con ella. Es mi mejor amiga.
Mis padres y mis abuelos maternos son un pilar fundamental en mi vida. Gracias a ellos soy como soy, y creo que lo han hecho muy bien.
Es un post un poco ñoño, pero tenía que escribirlo. Porque ahora me doy cuenta que no cambiaría nada.

jueves, 2 de julio de 2015

Votja

Retoño va dos veces a la semana a fisioterapia a atención temprana. Pero como padres novatos e inexpertos que somos nos surgió la gran pregunta "¿podríamos hacer más por él?" Y para respondernos a esa pregunta comenzamos a indagar. Encontramos una fisioterapeuta (recomendada en su campo por el Colegio de Fisioterapia) que es especialista en el campo de la neurología, enfermedades raras, parálisis cerebrales, etc, etc...vamos, que en algo de eso está Retoño. Pedimos cita (tiene hasta lista de espera) y fuimos a que lo valorase. Tuvo claro que ella haría Votja con nuestro hijo, y nos explicó un poco como era el Votja y que hay poca gente cualificada para hacerlo y cosas relacionadas. Bueno, en resumen, que al final decidimos comenzar esta terapia, que requiere un compromiso importante por nuestra parte porque luego en casa hay que hacer los ejercicios de Votja. Esa es la segunda parte mala de la terapia, porque me crea mucha inseguridad el pensar que lo puedo estar haciendo mal. Y la primera parte mala de esta terapia es que Retoño llora, y mucho. Ya nos lo había advertido, que lloran mucho, más por el estar sujetos que por el dolor (nos asegura que no es dolor lo que nota). Pero, bufff, lo paso fatal viéndolo llorar. Y luego tener que hacerlo en casa... Ayyyyyy!
Después del Votja le hace rehabilitación "normal". La verdad es que le mete más caña que su fisioterapeuta habitual de atención temprana, al cual por cierto no le hace ninguna gracia que vayamos a un fisio privado. Pero es que yo no quiero que pase un tiempo y que me quede en la cabeza el "¿se podría haber hecho más?". Y es que tomar decisiones como padres es difícil, porque siempre quieres lo mejor para él pero tienes miedo de meter la pata. Creo que esto va intrínseco con el ser padre.
Y por otro lado una compañera mía de trabajo está a punto de ser abuela, me hace mogollón de ilusión porque ha pasado una mala racha en la vida y esto le hace estar muy contenta (y se merece el estar bien). Además pienso en los momentos bonitos que va a pasar su hija y me hace recordar cuando nació Retoño y toda la felicidad que sentí cuando por fin lo tuve a mi lado, las primeras noches juntos. Jo, no hay nada igual.

domingo, 28 de junio de 2015

Bienvenidos a Holanda

Mi post de hoy es un corta y pega, pero es una metáfora tan buena y que a mi me ha ayudado a sentir mejor, que quiero compartirla aquí y ue llegue a alguien que no la conoce. Bueno, ahí va:
Por Emily Pearl Kingsley
A menudo me piden que describa la experiencia de criar a un niño con una discapacidad, que intente ayudar a la gente que no han compartido esa experiencia única a imaginar cómo se sentirían. Es así...
Cuando vas a tener un bebé es como planear unas vacaciones fabulosas en Italia. Compras un montón de guías y haces tus maravillosos planes. El Coliseo. El David de Miguel Ángel. Las góndolas de Venecia. Puede que aprendas algunas frases útiles en italiano. Es todo muy emocionante.
Después de meses de ansiosa anticipación, finalmente llega el día. Preparas tus maletas y allá vas. Varias horas más tarde el avión aterriza. La azafata viene y dice: "Bienvenido a Holanda".
- ¿Holanda? - dices -. ¿Cómo que Holanda? Yo me embarqué para Italia. Se supone que estoy en Italia. Toda mi vida he soñado con ir a Italia. 
- Pero ha habido un cambio en la ruta de vuelo. Han aterrizado en Holanda y aquí se debe quedar.

Lo importante es que no te han llevado a ningún lugar horrible, asqueroso y sucio, lleno de pestilencia, hambruna y enfermedad. Simplemente es un sitio diferente.
Así que tienes que salir y comprarte nuevas guías. Y tienes que aprender una lengua completamente nueva. Y conocerás a un grupo entero de gente que nunca habrías conocido.
Simplemente es un sitio diferente. Camina a un ritmo más lento que Italia, es aparentemente menos impresionante que Italia. Pero cuando, después de haber estado un rato allí, contienes el aliento y miras alrededor, empiezas a notar que en Holanda hay molinos de viento. Holanda tiene tulipanes. Holanda tiene incluso Rembrandts.
Pero todo el mundo que conoces está muy ocupado yendo y viniendo de Italia y todos presumen muy alto de qué maravillosamente se lo han pasado en italia. Y, durante el resto de tu vida, dirás "Sí, ahí era donde se suponía que yo iba. Eso es lo que había planeado."
Y ese dolor nunca, nunca, nunca, se irá, porque la pérdida de ese sueño es una pérdida muy importante.
Pero si te pasas la vida quejándote del hecho de que nunca llegaste a Italia, puede que nunca tengas libertad para disfrutar de las cosas, muy especiales, maravillosas, de Holanda.

jueves, 25 de junio de 2015

Cuatro y el Principito

Hoy me has regalado cuatro sonrisas grandes como un mundo, enseñándome tus cuatro dientes pequeñitos de ratoncito, y a la vista están cuatro dientes nuevos, peleando por salir, todos a la vez.
Eres un campeón, ni una sola queja por tus dientes nuevos,que se ven a través de tu encía. Me encanta cuando me sonríes, cuando te fijas en mi, cuando me doy cuenta que sabes que estoy en tu mundo. Cuando aun no te fijabas en nada me imaginaba que eras como el Principito, solo en su planeta, el asteroide B612, cuidando tu rosa. De hecho un día hice un mural en una pared de casa del Principito en su planeta, rodeado de estrellas. Estoy deseando contarte que lo dibujé para ti, y para mi, que en un momento ese eras tú.
Ahora parece que ya estás empezando a visitar otros planetas. Estamos muy contentos con eso, queremos que te quedes a vivir en el nuestro. Tenemos un millón de rosas para que las cuides y juegues con ellas, una gata dispuesta a ser tu zorro y yo, que entenderé cada dibujo tuyo y te dibujaré todo lo que me pidas.

miércoles, 24 de junio de 2015

Vacaciones en una terapia

Hoy fue el último día de ir a terapia ocupacional en la asociación, en septiembre (es nuestra intención), retomaremos. Por un lado me dio penita porque noto que Retoño conectó con las terapeutas pero por otro lado es un día a la semana que no tenemos que llevarlo a ningún sitio, y ese descansito no nos viene mal. Este domingo tenemos la comida de verano de la asociación y estoy a la vez con ganas y un poco de nervios, es la primera vez que voy a tener contacto con otros papás de la asociación y niños (y no tan niños) con discapacidad intelectual. Espero que la experiencia sea enriquecedora y lo más normal del mundo.
Ayer Retoño lo llevamos a una luminaria de San Juan, el pobre vomitó la cena y luego se quedó dormidillo, aunque despertó para ver la hoguera. Luego cuando vio que llegábamos a casa se puso muy contento y le di un petit para que no se fuese a cama con el estómago vacío. Yo me hinché a comer chorizos criollos y longaniza en la luminaria, mmmm, que buenos!
Por la noche Retoño se movió mucho y se despertó alguna que otra vez, pasé la noche recibiendo manotazos y de una vez me encontré con un pie encima de la cara. Luego me lo coloqué encima a ver si se dormía y acabó dormidito pegadito a mi encogidito sobre mi lateral, con un brazo sobre mi, parecía un koalilla agarrado a un árbol, me dio mucha ternura.
Ahora a la tarde yo me eché una buena siesta, que estaba agotada, ya hoy en el trabajo me tuve que tomar dos cafés. Lo mejor de la siesta fue al despertar e ir a ver que hacían mis dos chicos, la reacción que tuvo Retoño: se puso a chillar y reir al verme. Fue genial, porque no siempre reacciona cuando nos ve.
En la asociación nos dieron un "librillo" con recomendaciones de como "trabajar" y jugar con él para estimularlo, son cosas sencillas que están muy bien. Pena no haberlo tenido antes.

martes, 23 de junio de 2015

Wowwww!!!

Hoy Mamamía fue a la matrona a que le hiciesen una citología. Fue a la matrona del centro de salud, la que llevó mi embarazo (tuve un embarazo un pelín complicado, con diversos incidentes). Mi madre le mandó saludos de mi parte y entonces la matrona le preguntó que tal estábamos todos... Bueno, al grano, que la matrona le acabó diciendo a mi madre que yo era una luchadora, una trabajadora... Wow, un montón de cosas buenas. Mamamía dijo que hasta se había emocionado.
Que todas esas cosas vengan de esta persona me hace sentir orgullosa, porque ella es una mujer a la que admiró, que ama su trabajo y que ayuda mucho a las madres con temas como la lactancia y el apego con el bebé. De hecho le dieron el reconocimiento en nuestra localidad como la mujer del año.
Jolín, me he quedado toda alucinada.

domingo, 21 de junio de 2015

El monstruo del armario

Dentro de mi armario había un monstruo, no me daba miedo, pero sí un cabreo de tres pares de narices. El monstruo se llamaba invierno-verano, era bicéfalo. En resumen, que tenía la ropa de invierno y verano mezclada, con la de entretiempo (esa que donde yo vivo no sirve de nada, los vestidos de entretiempo están deseando salir, pero rara vez lo consiguen, porque aquí pasamos de frío a calor, y viceversa). Junto con una camiseta de tirantes había un jersey de punto gordo, gordo, si la ropa cobrase vida habría una guerra civil en mi armario. Total, que no encontraba las cosas para vestirme, con lo que iba al trabajo toda la semana con la misma ropa (como total allí me pongo mi pijama verde de enfermera flojo como un mundo, pues que más da ir con la misma ropa). Iba aplazando el momento de colocar todo por falta de tiempo y concentración, pero de hoy ya no podía pasar. He echado de casa a Mihombre y Retoño (a un sol de justicia, pobrecillos) y me he puesto manos y cabeza a la obra. Y ya está, ordenado, ya veo las cosas, los pantalones de verano que hace dos días desconocía su ubicación. Estoy tan contenta que necesito compartir mi obra. Que ilusión cuando venga Mamamía a casa y enseñarle mi orden (a ver lo que dura). Es que odio colocar el armario. Y siempre me hago el mismo juramento "nunca más compraré jerseys de punto,que tengo ya para toda la vida". Que no es que sea yo de mucho comprar, pero es que la ropa me dura siempre.
En serio, también sentís pereza de estas cosas, ¿verdad?
Aunque mi alegría se ha contrarrestado un poco porque creo que he perdido mi chaqueta favorita, una malva finita que pegaba con todo. No la encuentro por ningún sitio, y como siempre la llevo por ahí, la meto y saco del bolso, pues tengo miedo que me la haya dejado en algún lugar. Mi única esperanza es que esté en el trabajo. Joooo, chaquetita malva, cuantas aventuras compartidas...¿dónde te has quedado?

viernes, 19 de junio de 2015

Filosofeando

Hoy estoy muy cansada. Llevo toda la semana en turno de mañana y entre eso y las terapias no he parado. Además para rematar el día Retoño ha vomitado la cena. A Retoño le cuesta mucho comer, es como si nunca tuviese hambre, y a la mínima te empieza a hacer arcadas y todo para fuera. Y después del rato largo que llevas dándole de comer que te eche todo te deja cansada como si te hubiesen dado una paliza. Pues eso, que vomitó y lo tuve que bañar. Ahora lo tengo aquí a mi lado, intentando dormirse.
Unos amigos míos que tienen un bebé de 4 meses se han ido este fin de semana de spa. Su bebé come como un sumo y duerme como un lirón. No llora y se desarrolla según los patrones. Aun así su madre me cuenta lo estresada que está y lo mal que lo pasa porque considera que ella tiene que hacer más que el marido. Por la mañana va su suegra a ayudarla a casa y al mediodia va a comer con su madre y luego se queda allí para poder descansar mientras su madre cuida del bebé. Desde que el bebé tiene 1 mes la mayoría de los findes queda con sus abuelos. Cuando me cuenta lo agobiada que está, pues no lo puedo entender, aunque la escucho con paciencia. Pero cuando me he enterado que se van 3 días de spa, que necesitan desconectar... Pues me he frustrado con el universo, le he dicho a Mihombre que nosotros sí necesitábamos un día de spa y masajes. Yo entiendo que para ellos el cambio de vida también es un mundo, pero jolín, no saben de lo que se quejan.
Pues hablando de estas cosas me decía Mihombre "bueno, a veces las cosas rectas se tuercen y las torcidas se enderezan", a lo que yo le contesté que nunca había visto ningún árbol torcido enderezarse. Entonces Mihombre me dijo "los bonsais son torcidos desde el principio y ahí está su belleza", a lo que le contesté "sí, pero anda que no son delicados y necesitan cuidados...". Respuesta de Mihombre "y qué?a la gente les gustan los bonsais. Nunca se sabe"
Consiguió despejar de mi cabeza mi malestar en contra del universo.
Con lo que he escrito quiero dejar claro que mis amigos no son peores ni mejores padres, sólo que cada uno intentamos adaptarnos a las nuevas situaciones como podemos. A mi su situación me parece más sencilla, pero claro, a ellos les cuesta su nueva vida y se les hace un poco cuesta arriba, porque viven su experiencia como única, al igual que yo la mia, y cada uno de nosotros pensamos que de alguna forma u otra subimos una montaña, no sé si me entendeis.
Es que repito, estoy agotada. No me llegan las horas del día.
Retoño se acaba de quedar dormido. Lo voy a acompañar en el mundo de los sueños.

sábado, 13 de junio de 2015

Fin de semana de motos

El pasado fin de semana fue la concentración motera que realizan todos los años en nuestro pueblo. Nosotros tenemos moto, pero desde que me quedé embarazada no se volvió a usar (alguna vez dio una vuelta Mihombre, pero poca cosa, por aquello de ver que seguía arrancando). Así que llevaba semanas avisando que íbamos a ir a la concentración sí o sí. Pues bien, llegado el día Retoño se quedó a dormir con Mamamía y nosotros arrancamos para la concentración con unos amigos que también tienen moto. Fue genial! Lo pasé de maravilla. Había conciertos de tres grupos, nosotros vimos los dos últimos, unas chicas que versionaban canciones rock de los años 50 y el siguiente grupo versionaba canciones de los 80, muy buenos ambos. Hacía la tira de tiempo que no escuchaba música en directo. Lo estábamos disfrutando tanto que cuando nos dimos cuenta eran las 4 de la mañana...y a las 7 mi despertador iba a sonar que entraba a trabajar de mañana. Pero valió la pena ir con muuuuucho sueño, porque lo pasamos muy bien y hay que aprovechar esos momentos.
Y esta semana pues sin parar, trabajé siete días seguidos, hoy por fin libro, corriendo a als terapias, intentando limpiar algo la casa por aquello de que no nos coman las pelusas y haciendo la comida para la familia por el tema de la supervivencia.
Este mes está de cumpleaños Mamamía y quería hacerle un minialbum de scrap con fotos de Retoño, pero no sé de dónde voy a sacar tiempo.
No, si tiempo para aburrirme no tengo. Tenía que haber devuelto un libro a la biblioteca el martes y ni pude acercarme...soy la morosa número uno de la biblioteca municipal. Siempre me acaban penalizando con días sin poder coger libros.

jueves, 4 de junio de 2015

Consulta con la rehabilitadora

Cada 4-5 meses tenemos consulta de valoración con la médico rehabilitadora de atención temprana. La última vez que fui salí llorando a mares porque me dijo que apenas le veía cambio desde los 6 a los 10 meses. Un disgustazo tremendo, claro.
Pues hoy, con 14 meses, nos tocó nueva valoración, jeje. Casi otro tanto de lo mismo...
"¿Tiene siempre esta mirada perdida?" "¿De verdad que se da la vuelta?" "No me hace caso ninguno" "¿Pero de verdad dirige la mano a objetos, hace barrido con la mao?" "Es que yo no veo nada de lo que me contais"
Jejejejeje...ya me da la risa nerviosa. Ya sé que los padres objetivos del todo no somos, pero hombre, lo de darse la vuelta y hacer la croqueta por toda la cama lo he visto yo con estos ojitos mios, lo han visto los abuelos y el padre de Retoño, por supuesto... Ains ¡Dios, dame paciencia! Que las ganas de repartir hostias como panes ya las tengo.
Si es que sé que mi Retoño va con retraso, que es peculiar y todo eso, pero no miento en las consultas. Me fastidia mucho que me pongan en duda.
Pero bueno, que creo que cogerle un poquillo de manía a los profesionales que no te dicen lo que quieres oir también es un poquillo normal ¿o no?
Que no pongo en duda su profesionalidad, ¿eh?
Al final del todo nos preguntó que si queríamos cita con el psicólogo. Mihombre y yo contestamos al unísono que no (porque la última vez que nos mandaron ir casi salimos peor, tirándonos los trastos a la cabeza, porque el psicólogo mucho tirar de la lengua pero poco hablar él).
Luego ya nos veníamos riendo en el coche recordando lo del psicólogo. Es un gran avance, la última vez salí llorando de la rehabilitadora, esta vez riéndome de la situación y de como pretendía la buena mujer que Retoño hiciese la croqueta en aquella camilla diminuta.
A ver si hoy por la tarde nos podemos acercar a la playa un ratito. Tengo ganas de que Retoño hunda sus piecitos por primera vez en la arena.

lunes, 1 de junio de 2015

Acabó mayo

Un mes más que se va. Lo más destacable de este mes es que empezamos a ir a terapia ocupacional a la asociación de Down y que me siento muy a gusto allí, que Retoño ha hecho progresos en lo que se refiere al alcance de objetos (¡¡¡bieeeen!!!), ahora casi todas las noches las duerme en la cuna, sólo lo paso conmigo a cama si despierta muy pronto (a ver si sigue así, que no está mal esto de dormir con más espacio ahora que empieza la calor), me he comprado dos libros, he conseguido devolver a tiempo el libro que cogí en la biblioteca (soy una supermorosa de libros de la biblio desde que nació Retoño, ya me tienen fichada), me he comprado una blusa para el verano (mal, muy mal , que quería no hacer consumo de ropa por eso de la sostenibilidad y bla, bla, bla...que al final acabo cayendo) y me he cogido una tremenda un día que dejé a Retoño a dormir con los abuelos (sólo tomé tres cervezas en nuestra cervecería favorita, que no es "pa" tanto, pero recuerdo que subir las escaleras luego en casa para ir a la habitación era como escalar el Everest. Al día siguiente le dije a Mamamía "mamá, ayer me chucé, pero no tengo resaquita, eh?"  Y mi mamá se remangó y me grito que no se queda con el Retoño para que yo beba, que de eso nada. Y entonces me menti a mi misma que no volvería a hacerlo, que cuando no tuviese a Retoñito vería algún documental o algo de interés).
Y ahora...  ¡hola junio!

viernes, 29 de mayo de 2015

Resumen de estos días

Después del malentendido con Mihombre estuvimos hablando y nos pusimos al día. Si tener un niño ya cambia mucho la vida de la pareja el tener un niño con dificultades pues aun más. La mayor parte del tiempo estamos agotados y dedicados a Retoño, va cuatro días a la semana a terapia, en casa hay que prestarle más atención, necesita más de nosotros... Así que nos olvidamos un poco de nosotros dos y llegamos a puntos de desentendimiento. Lo importante es que nos queremos mucho y los dos queremos que la situación no pueda con nosotros. Los dos juntos formamos un buen equipo.
Aclarado este punto, y con la ayuda de mis padres, intentamos buscar pequeños momentos para estar a solas y tirarnos a la bartola.
Esta semana hubo un día que Retoño despertó antes de la siesta de lo habitual, entonces propuse ir a la ciudad, que nos queda a 50 km, pero que tardamos una hora en llegar porque vamos por carretera nacional que la autopista es muy cara. La cosa es que me encanta ir a la ciudad porque vas por la calle y hay gente. Nuestro pueblo, debido en gran parte a la crisis, podía servir de rodaje para The walking dead. Si bajas un domingo al centro, no ves a nadie por las calles, ni siquiera puedes tomarte un café porque está todo cerrado. Una tristeza. La empresa más grande que tenemos es el hospital, con eso digo todo.
Pues eso, que fuimos a la city ¡que de vida! Y cuantos comercios. Le compre a Retoño un body de manga corta ya para el veranito de Pink Floyd, que es un grupo que me encanta, en una tienda que venden todo tipo de cosas de grupos y ropa hippiosilla.
Luego descubrí un bar hawaiano, que tenían oferta en cócteles 2x1 (me pierden los cócteles). Tuvimos que entrar a la fuerza (bueno, a la fuerza Mihombre, yo entré encantada). El sitio de tan hortera que era me encantó, oye. Los cócteles que pedimos no era para tirar cohetes, una caipiriña de fresa que era demasiado dulce y que el alcohol no se lo encontrabas ni a  las leguas. Pues allí estábamos los tres, tomándonos nuestro cóctel (Retoño se tomó su agua, aún es pequeño para la fiesta ;-P)
Estuvimos paseando por allí, entré en un Tiger y le compré a Retoño una bola con pelos de goma que le encanta.
Vamos, que fue una tarde distinta y que lo pasamos muy bien.
Ayer ya estuvimos paseando por los alrededores de casa y llevé a Retoño en la mochila, al principio fue contento e iba mirando para mi, pero luego de una hora se cansó de ir ahí metido y volvió para casa protestando y medio llorando.
Por la mañana fui al trabajo y me llevé la bronca del siglo, porque una compañera me pidió cambio de turno, acepté, pero no avisamos a la jefa... Cuando me vio en el turno que no era el mio casi me come. La bronca fue merecida, lo reconozco, y Mihombre me dijo que como se me ocurría hacer cambio con mi media jornada, pero todo esto no quita que no me gustase recibir bronca... Además de la jefa, con la que tengo bastante buen rollo, por lo que las cosas aun molestan más ( espero que ya se le pasase el cabreo ) .
Y en atención temprana nos quieren solicitar una silla ortopédica, que yo veo como una silla de ruedas, por lo que tengo un cierto cabreo (asi en general, no dirigido a nadie en particular) porque cuando todos los niños comienzan a andar al mio le toca una silla. Aaaggggg!!!

jueves, 21 de mayo de 2015

Momentos (II)

Y a su ojo asomó una lágrima, que se quedó ahí, inmóvil, porque no sabía si la tristeza podía asomar al exterior.
A su alrededor todo permanecía igual pero ella sabía que ya todo era distinto. Las palabras que él había dicho habían abierto el silencio. Su corazón se resquebrajo una vez más.
Y lo que creía tan conocido se volvió extraño. La oscuridad lo invadió todo y la tristeza se unió a ese universo.


Y es que hoy Mihombre y yo no hemos tenido un buen día. Últimamente lo noto alejarse de mi, como si lo que antes le gustaba de mi ahora le disgustase, le molestase. A veces me siento tonta a su lado. Y hoy me dijo algo que me dolió. Y esto es todo, nada y mucho a la vez.

miércoles, 20 de mayo de 2015

La ley de la madre de Murphy (I)

El día que te levantes a las 6 de la mañana, vengas hecha papilla del trabajo, no sabes si al mediodía comer o dejar caer la cabeza dentro del plato de comida, ese día, en el que sólo estarás pensando en que llegue el momento de la siesta, pues ese día, Retoño no querrá dormir la siesta.

martes, 19 de mayo de 2015

Catarrosos

Llevo un tiempo si escribir porque Retoño cogió un resfriado (lo normal con estos cambios de tiempo) y el pobre estuvo pasándolo mal porque tenía mucho moco y no paraba de toser, de noche respiraba mal y se agobiaba, no eramos capaces casi de consolarlo. Luego de hora y pico llorando caía rendido y se volvía a dormir (más o menos coincidiendo con mi despertador para ir al trabajo....litros de café corren por mis venas). Luego me contagió a mi, a Mamamía y ahora a Mihombre, que anda con los pañuelos de papel como si fueran prolongaciones de sus manos. Lo importante es que Retoño está mejor aunque sigue con moco por la mañana.
Ahora llegué hace un rato del trabajo y pensaba en lo que me había dicho una compañera, que fue tal que yo debía trabajar la jornada entera (estoy con una reducción del 50%) y mientras contratar a alguien que me cuidase del niño...que era lo que había hecho ella porque su hija era una llorona y estaba mejor en el trabajo.
Me parece fatal cuando la gente habla gratuitamente sin saber lo que vive cada día uno en su casa. Primero, yo quiero trabajar pero al mismo tiempo seguir ocupándome de mi hijo (no voy al trabajo por "librarme" de él, voy porque me gusta mi profesión, quiero seguir siendo una mujer trabajadora, ganar dinero, y esto lo puedo seguir haciendo gracias a la reducción de jornada).
Segundo, a Retoño nos desaconsejaron la guardería, por lo que arreglamos como podemos entre Mihombre y yo, sin necesidad siquiera de recurrir a Mamamía (para que iba contratar a alguien).
Tercero, Retoño está yendo a terapia 4 días a la semana, y necesita ir con sus papás, que somos los que después continuamos estimulandolo en casa.
En fin, que la conciliación laboral-familiar es dura y yo intento hacerlo lo mejor que puedo.
Y poco más que contaros por hoy, que estos días estoy bastante contenta (hace dos semanas tuve también un día durillo porque ahora sospechan un determinado síndrome por lo de la falta de costillas y de verdad espero que no sea ese, porque el pronóstico es devastador, ya ni quiero escribir más por no pensarlo) porque noto que Retoño interacciona un poquito más, por lo que es mucho más divertido jugar con él, además se rie y se le ven sus cuatro dientes y está muy gracioso.
Hay que vivir el día a día, sin imaginar mucho el futuro. Disfrutar de las pequeñas cosas, y que casi siempre las tenemos en casa, no hace falta ir muy lejos.
Ufff, lo que me enseña este granujilla.

martes, 5 de mayo de 2015

Traumatizada en traumatología

Hoy fuimos con Retoño a la consulta del traumatólogo porque tiene una escoliosis y duerme con un corsé, por lo que lo revisan con radiografía en traumatología. Nos hemos enterado que sólo tiene 11 pares de costillas, en lugar de 12... ¿Dónde va la costilla perdida? Pues esto parece ser que puede estar relacionado con algún síndrome genético. Y luego el traumatólogo nos soltó la siguiente perla: "Pues yo no sé si este niño va a andar, porque si a los 18 meses no camina después ya va a ser más difícil" .
Íbamos a mirar lo de la escoliosis, así que esto se lo podría haber ahorrado. Me recorrió la espalda un escalofrío helado. Allí aguante el tipo, pero cuando regresé al trabajo (salí del trabajo para ir a la consulta) no pude evitar echarme a llorar. Otra bola más que tragar, soy como un gato, tragando bolas de pelo. Pero esta "perlita", este juego de videntes, me ha dejado echa polvo. Así que hoy me tocará estar un poco triste.

sábado, 2 de mayo de 2015

Desastre capilar

Hace un tiempo que un día cualquiera, como otro cualquiera, sin nada especial, me levanté por la mañana, me miré al espejo y dije:"yo quiero ser pelirroja, que siento que mi pelo tendría que ser como el fuego" (cosas mias así rarunas). Así que un día en el hipermercado vi un tinte de un naranja subidito que ponía que se podía echar en pelo castaño oscuro y me lo llevé a casa. En cuanto tuve oportunidad me lo eché, esperé los 30 minutos de rigor y luego lavé el pelo. ¿Y qué pasó? Pues nada, absolutamente nada. Mi pelo seguía del mismo color que antes, si me apuras debajo de un foco de luz igual se veía algún tono rojizo. Desilusión total.
Pasados unos tres meses, esto es hace unas tres semanas, me compré el mismo color pero de otra marca. Me lo eché, con cierta dificultad porque tengo el pelo muy largo. ¿Y qué pasó? Pues que se debió fusionar con el color del tinte que quedó escondido en mi pelo de la primera vez y creó un color diferente al de la caja, pero más chulo, un pelirrojo como el de Julia Roberts en Pretty Woman. Quedé encantada y la gente me notó el cambio y me dijeron que estaba guapa.
Pero ahora, tres semanas después, se me notan las raíces (o es que me teñí mal y antes no se notaba tanto) y en mi pelo hay dos colores, uno naranja y otro más rojizo.
En el trabajo ya me dijeron de qué color tengo el pelo, pero el remate fue hoy : mi abuelo, que tiene 83 años y no entiende mucho de modas ni estéticas, me dijo "¿pero qué tienes, el pelo de dos colores?" Y lo mejor es que mi abuela, que a veces está un poco despistada y no se entera bien de todas las conversaciones, este comentario sí que lo escuchó y dijo: "de dos o de tres".
La verdad es que mucho no me importa, aunque sí que está el pelo un poco "desastrado" en el tema de color, pero como soy medio "gualtrapas" tardaré en arreglar el desaguisao... Y yo que quería batir el record en no ir a la peluquería (me corto el pelo en casa)...ahora la duda es si regreso a mi color original o seguir siendo pelirroja.

miércoles, 29 de abril de 2015

Las noches me matan lentamente

Me encuentro mal. Noto que estoy agotada, tengo el estómago revuelto y noto cierta ansiedad. Hoy quería hacer un montón de cosas y noto que no puedo. ¿La causa de mi malestar? Que trabajé de noche el fin de semana y durante el día apenas pude dormir, por lo que junté dos días con sus dos noches llenas de trabajo y sueño. Y ahora no doy recuperado, mañana ya regreso en turno de mañana y hoy tuve que madrugar porque a las 8 de la mañana tuve que estar en el laboratorio del hospital para hacer un "cultivo de escamas", que no necesito el resultado del cultivo para saber el diagnóstico ¡tengo una tiña en las manos, soy una tiñosa! (El culpable del contagio fue un cachorrillo adorable de perro, que le faltaba el pelo en circulitos, pero que no pude evitar acariciar).
Sólo espero no trasmitirle el hongo a Retoño.
Hace un ratillo llamé a la asociación de Down que tenemos en la localidad para quedar con ellos. Ya había ido un día sola pero ahora quiero que Retoño y Mihombre tomen contacto. El día que fui me sentí muy acogida y entendían perfectamente todo lo que pensaba y sentía. Además conocer a otros padres en una situación similar (Retoño no tiene Down, no sabemos que causa su microcefalia y retraso psicomotro) y que tirán para adelante me da mucha fuerza. Así que la semana que viene tenemos una cita con ellos.
Tenemos la sensación que Retoño hace un poquito más de caso a algunos juguetes, que mira algo más, lo que pasa que es que entre que avanza muy lentito y hay mucha variabilidad de un día a otro, pues nunca estamos seguros de las cosas.
De una cosa estoy segura, ¡tengo un hijo rubio! Le ha crecido un poquillo el pelo (iba siendo hora, con 13 meses que tiene) y ahora se ve que es rubito, como su papá. Con el pelo moreno que tengo yo me hace mucha gracia que mi peque sea rubio. Que guapisimo que es, con esos ojos negros enormes que tiene.

jueves, 23 de abril de 2015

Mi ratito

Hoy ha sido un día de no parar. Estoy agotada. Me levanté a las 8:30 con Retoño y a partir de ahí fue un no parar. Empecé poniendo una lavadora y ya no paré de arreglar la casa. Desde que soy mamá se ha despertado en mi un chip que debía estar latente en mi cabeza por el cual ahora no puedo ver nada sucio o descolocado. Yo que antes pasaba de la casa, que me daba igual que la ropa colgase del armario o de la lámpara. Pues ahora algo se ha transformado en mi que ahora me molesta el desorden. Debe ser una herencia de mi abuela, obsesa total de la limpieza. Pero yo casi prefería mi anterior versión, en la que curraba menos y era feliz entre el desorden, que hasta me parecia hogareño.
Pues eso, toda la mañana limpiando y luego preparar la comida que venía Mamamía a comer y había que quedar bien. Hice unas albóndigas que salieron geniales.
Y luego a las 14:30 ya tiré para el trabajo. A preparar medicación, que fue lo que me tocó hacer hoy Salí a las 18:30 y fui con Retoño y Mamamia a comprar unos zapatos para el peque. Luego se puso de mal humor y tuvimos que salir escopetadas, no nos dejó mirar nada (nos dio tiempo a comprar el calzado y listo).
Vuelta para casa, le di la cena y lo dormi. Y entonces ahora estoy en un ratito para mi, he cenado y ahora estoy con una cervecita. Hoy me ha llegado un paquete de un smash book, que tengo ganas de recordar las cosas buenas que ocurran este año (ojalá sean muchas) de una forma personal y especial.
Quería poner una foto de mi paquetillo, pero desconozco como se hace :-(
¿Alguien hace scrapbook?

miércoles, 22 de abril de 2015

Las cosas son como son

Hace ya un buen ratillo que tengo a Retoño dormidito en su cuna, para dormirlo me lo pongo encima, empieza a frotar su naricilla contra mi y al rato se duerme. Cuando me aseguro que está bien dormido lo paso a la cuna, a las 3 de la mañana suele despertar y vuelve a mi lado.  El tiempo entre que lo duermo y lo paso a la cuna lo paso escuchando su respiración, es uno de mis momentos favoritos del día. La sensación de notar su cuerpecito y escuchar como el aire entra y sale de él me fascina, es inigualable.
Pero llegar a esta sensación de bienestar ha sido un camino duro, y con algún bache de vez en cuando. Un día la primera pediatra que tuvimos (cambiamos de profesional porque no nos sentíamos a gusto con ella) nos dijo que Retoño no tenía nada que ver con un niño de su edad. Eso es devastador para unos padres primerizos en los primeros meses de su bebé. Ningún profesional debía decir algo así. Cuando se detecta un niño que va a tener una serie de necesidades especiales se debe apoyar a los padres, el apoyo es esencial, porque te sientes perdido.
Con mi pequeño encima pensé en todo este año y me di cuenta de que yo ya no era la misma persona.  Yo voy caminando de la mano de Retoño, el me va enseñando el camino. Nunca en mi vida he tenido tanto aprendizaje de golpe, sobre todo de lo que significa amar. Amo sin esperar nada a cambio. Al principio me preocupaba mucho el futuro, ahora he aprendido a vivir el día a día. Dejo a Retoño ser bebé, ya no intento ser su terapeuta, solo quiero ser su madre, y eso me hace sentirme más libre.
A aquellos padres que les comunican que su hijo tiene un problema de desarrollo: al principio vais a pasar mucho miedo, no entendereis porque os pasa eso, querreis volver a vuestra vida anterior, os replanteareis muchas cosas, llorareis, pero también os reireis porque os aseguro que vais a aprender a bromear con los problemas. Habrá días que os gustaría quedaros en cama y no volver a salir. Odiareis ir al médico porque no suelen decir muchas cosas buenas. Os sentireis cansados, tristes. Os sentireis en momentos de máxima cordura y al rato en momentos de locura. Y poco a poco esa montaña rusa irá parando. De pronto os fijareis en el niño que teneis delante y lo vereis perfecto, porque os dais cuenta de que es vuestro hijo, y él os enseñará a amarlo. Y podreis disfrutar de como respira, como ronca y de estar cerca de él.
Cualquier sentimiento que tengais, bueno o malo, es lícito. A mi aun me queda mucho camino e incertidumbre, pero ahora disfruto de mi niño como no era capaz hace 7 meses, en los que me sentía paralizada. Gracias a Retoño por enseñarme que la vida tiene otros caminos.
Curiosamente yo trabajo con discapacitados físicos y cognitivos. Siempre he trabajado bien, pero mi visión en mi trabajo ha cambiado. Es raro, pero lo disfruto más, bromeo más con ellos, la empatía ha aumentado.
Retoño, te amo, gracias por elegirme como madre y enseñarme a crecer a tu lado.

viernes, 17 de abril de 2015

Infidelidad y bordería

Y de pronto un día me doy cuenta de que un "ser" que creía que se había quedado en el pasado controla los días que Mihombre trabaja y yo me quedo sola en casa (no se debe de acabar de enterar que me he casado porque he querido y que además Retoño forma parte de nosotros).
Él, que también está casado, le debe traer floja esa palabra llamada fidelidad.
Que en su día nos dimos un poco de amor, sí, cierto, que no nos queríamos comprometer a nada más, aún más cierto, y que después de pasar por el Gato Verde le dejé las cosas claras, cierto también.
Que me perdió y se dio cuenta tarde de que significaba algo más para él, pues lo desconozco, pero sé que para mi sólo fue una relación de transición y que nunca iba a ser nada más.
El día después del Gato Verde le dije que salía con alguien y que no me volviese a llamr, que no era lo correcto. No le pareció bien, pero no volvió a llamar.
Pero las nuevas tecnologías a veces juegan malas pasadas y el wasap se descargó en su móvil, y con ello mi foto entre sus contactos. La tentación le debió ser grande.
Y apareció otra vez en mi (vida) móvil.
Y como en un principio sólo saludaba, preguntaba qué tal...pues no le vi mala intención, él también se había casado, tenía ya dos críos. Que inocencia. Poco después me di cuenta de que debía de haberle bloqueado o algo así, pero no sé ser borde con la gente y tengo la mala y educada costumbre de contestar cuando me hablan, no lo puedo evitar.
Así fue que le contesté a ese primer wasap. Error. Fue como abrirle la ventana a un vampiro. Se quedó en mi (vida) móvil en forma de tono de wasap e iconitos varios. Y pronto llegó el momento de esquivar propuestas inapropiadas.
Y si esto no era suficiente pasó de la realidad virtual a la vida real, por circunstancias de la vida me lo tengo que encontrar en determinadas ocasiones y ver como me hace ojitos.
Cuando Retoño nació pensé que iba a parar. Pero no, continuó como si Retoño y sus circunstancias y problemillas no existieran. Frases del tipo "¿cuando nos vemos? Tengo ganas de verte" son recurrentes. Me pregunto si tiene ganas de verme desde hace casi ocho años que lo dejamos. No le doy pie a nada y ahí sigue, que pesado. Y como no sé ser borde, pues ahí que sigo sin bloquearlo.
Pero la última ya fue gorda. Ahí va la conversación (de wasap, claro):
- Sé que el domingo estás sola todo el día, a las 8 salgo de trabajar y voy a tu casa. ¿En qué piso vives?
- ¿Estás de coña? Estoy durmiendo con el niño.
- Me haces sitio en la cama.
- Te vas un rato a la mierda, que allí sí que hay sitio. En mi cama no.

Siempre hay una primera vez para ser borde

domingo, 12 de abril de 2015

Momentos

Y siempre hubo momentos en mi vida en los que la tierra se quebraba bajo mis pies. Ahora que te miro, pequeño, en tu mundo, puedo recordar varios de esos temblores de mi alma. Y también ahora entiendo el sinmotivo de todos ellos. Será porque ahora sí sé lo que es el miedo. El miedo a no conocerte nunca, a perder el resto de mi en ti. A no ser.

lunes, 6 de abril de 2015

Cuenta atrás

Cuenta atrás porque mañana vuelvo al trabajo. Llevo casi un año y medio sin trabajar, al principio por estar de baja por el embarazo (Retoño le cogió gustillo a eso de preocupar a mamá desde que era una lentejilla) y luego porque al finalizar el permiso por maternidad me cogí una excedencia por cuidado de hijos. Y mañana es el día que vuelvo.
Siento que empiezo una nueva etapa, antes era enfermera, luego pasé a ser mamá y ahora paso a ser las dos cosas a la vez. Es como si empezase de cero, me siento como la primera vez que empecé a trabajar (aunque lleve casi 8 años en el mismo puesto).
Pedí una reducción de jornada para no sentir que desatiendo a Retoño. Si todo hubiese salido según lo planeado (niño que sólo lo llevas al médico a las revisiones oportunas del calendario infantil y alguna vez más por moquillos o cosillas así) me reincorporaría con normalidad y buscaría una guardería. Pero la realidad es distinta, la guardería nos la desaconsejaron y Retoño va un montón de días a Atención Temprana a terapia (menos mal que existen estos servicios en la Seguridad Social). Así que Mihombre y yo iremos adaptándonos como podamos a esta nueva etapa. Menos mal que él trabaja jornada interrumpida un día cada cuatro (trabaja un día entero y libra tres, lo que facilita enormemente las cosas).
Los fines de semana a veces sí que tiramos de mis padres para que cuiden a Retoño y nosotros poder salir a  cenar o comer algún día, pero durante la semana mis padres, que son aun jovenes, trabajan y poco nos pueden ayudar, además que no los quiero sobrecargar. Y ya no hay más familia que nos pueda echar una mano.

domingo, 29 de marzo de 2015

Y el coche se estropeó

Ayer R. Y M. nos invitaron a cenar en su casa porque era el cumpleaños de M. Pasamos por el Alcampo antes de ir para coger una botella de Limoncello (que no había probado nunca pero R. me dijo que llevase ese). Dejamos a Retoño con Mamamía para que durmiese allí y nos fuimos para casa de nuestros amigos. Ya nos pusieron la botella de vino en la mesa antes que la cena. Un Albariño que estaba bueno y entraba fácil, de forma que bebes pero no tienes conciencia de que estás bebiendo mucho. Empezamos a cenar a las 9 y a partir de ahí perdí la noción del tiempo. Por la mesa pasaron tres botellas de Albariño y luego con la tarta apareció una de Pedro Ximénez y el Limoncello.
Hubo un momento de la noche en el que yo notaba que sólo quería zapatearme en un sofá y ahora recuerdo decirle a Mihombre "cuida de mi". A lo largo del día he ido recomponiendo en mi cabeza fragmentos de conversación, algunos bochornosos. R. y yo tuvimos un momento de exaltación de la amistad, también recuerdo un momento de echarle en cara a mi hombre algo de una ex suya que era de Kazajastan, una exaltación a mi infancia, otra a mi hijo que pese a todas las dificultades que tiene y las preocupaciones que me da a llenado el hueco de mi corazón que quedaba vacío y cosas así... Vamos, de eso que dices ¡no vuelvo a beber! Y el Alvariño en vez de esto parece que me bebí vino de cocinar del dolor de cabeza que tenía hoy.
A eso de las 5 de la mañana, que yo ya me encontraba bastante decente Mihombre dijo que o nos íbamos para casa o empezaba a vomitar en el pasillo.
Pues eso, que nos fuimos para casa y a medio camino el coche, mi querido Ibiza verde de 16 años, nos dejó tirados. Me quedé sin embrague. Y paré en una parada de bus. Llamé al servicio de asistencia en carretera y puse mi voz de "enfermeraseriaquellamaal061cuandotieneproblemasensucentrodetrabajo", no vaya a ser que notasen que me había bebido el agua de los floreros. En fin, que llegó la grúa 35 minutos más tarde y el hombre-grúa echándome la bronca porque no le constestaba al teléfono y no sabía a ciencia cierta dond estaba. Yo con el teléfono en la mano le dije que a mi no me había llamado. Él que sí, yo que no, y dale que sí y yo que no... Al final se dio cuenta que estaba marcando mal. A todo esto toda esta conversación bajo la lluvia mientras Mihombre dormía en el coche, que yo hasta pensé que se iba a ir con el coche y la grúa. El hombre-grúa subió mi cochito a su grúa y yo le dije adiós con la mano, a mi prolongación en forma de Ibiza verde, porque mi coche es como un apéndice externo al que quiero mucho.
Y allí quedamos bajo la lluvia a la espera de un taxi.
Hoy por la mañana Mihombre despertó antes que yo y cuando me levanté y salí de la habitación con cara de "dadme ibuprofeno" me dijo "sí, estás en casa".
Me tomé un café y me fui a casa de Mamamía a darle de comer a Retoño, que estaba muy sonriente en su trona. Entonces Mamamía me dijo que diablos de foto tenía en el wasap. Y ahi recordé que el rato que estuvimos esperando la grúa me hice selfies escarallandome de risa con Mihombre durmiendo.
¡No vuelvo a beber! Por lo menos hasta el próximo cumpleaños.

martes, 24 de marzo de 2015

El primark

Este sábado pasado Mihombre y yo nos tomamos el día libre (que dejamos a Retoño con Mamamía) para ir a comprar un armario para la futura habitación de Retoño, que estoy cansada de meter a presión su ropita en un cajón de mi cómoda, que tengo todo allí tan revuelto que no sé ni que ropa tiene. Pues eso, que nos fuimos al Ikea más próximo y luego estuvimos pasando el día en el centro comercial que hay al lado, que es muy grande.
En el Ikea locura total, un montón de gente, todos aprovechamos para ir en sábado (es cuando puedo dejar a Retoño con Mamamía que es cuando no trabaja). Había que coger número para comprar armarios. Además del armario compramos un colchón de látex, para que Mihombre vuelva a dormir en nuestra cama, porque desde hace un año duerme en la habitación de invitados con la excusa de que nuestro colchón es muy duro y no duerme y se levanta muy dolorido. Que casualidad que coincidió con el nacimiento de Retoño... Ahora no hay excusa, viva la vida marital. (Que esto no significa que llevásemos un año sin catarnos, eh? ;-)
Pues bien, después del Ikea fuimos a hacer cola para comer. Cualquier sitio del centro comercial estaba lleno. Alucinante. Debía de estar allí toda la ciudad.
Y a la tarde a recorrer comercios, que es lo que corresponde en tal sitio. Y uno de esos sitios fue el Primark, que tiene algo que me pareció muy peculiar y no me había fijado antes. En el Primark hay cestas, para hacer compra, ¡cestas para comprar ropa! Y la gente las llevaba llenas, llenas de ropa. Y de pronto yo también me vi con una cesta en la mano y Mihombre preguntándome para que diablos la llevaba, si total en ella sólo llevaba un paquete de braguitas, que las podía llevar en la mano. Me di varias vueltas por la tienda y la verdad es que tampoco vi demasiado que me entusiasmase (no soy mucho yo de moda) y comprobe felizmente que fui capaz de llegar a la caja sólo con la ropa interior. Pero he de reconocer que en Primark hay algo que te hace que te den ganas de comprar, aunque sólo sean bragas.