miércoles, 29 de abril de 2015

Las noches me matan lentamente

Me encuentro mal. Noto que estoy agotada, tengo el estómago revuelto y noto cierta ansiedad. Hoy quería hacer un montón de cosas y noto que no puedo. ¿La causa de mi malestar? Que trabajé de noche el fin de semana y durante el día apenas pude dormir, por lo que junté dos días con sus dos noches llenas de trabajo y sueño. Y ahora no doy recuperado, mañana ya regreso en turno de mañana y hoy tuve que madrugar porque a las 8 de la mañana tuve que estar en el laboratorio del hospital para hacer un "cultivo de escamas", que no necesito el resultado del cultivo para saber el diagnóstico ¡tengo una tiña en las manos, soy una tiñosa! (El culpable del contagio fue un cachorrillo adorable de perro, que le faltaba el pelo en circulitos, pero que no pude evitar acariciar).
Sólo espero no trasmitirle el hongo a Retoño.
Hace un ratillo llamé a la asociación de Down que tenemos en la localidad para quedar con ellos. Ya había ido un día sola pero ahora quiero que Retoño y Mihombre tomen contacto. El día que fui me sentí muy acogida y entendían perfectamente todo lo que pensaba y sentía. Además conocer a otros padres en una situación similar (Retoño no tiene Down, no sabemos que causa su microcefalia y retraso psicomotro) y que tirán para adelante me da mucha fuerza. Así que la semana que viene tenemos una cita con ellos.
Tenemos la sensación que Retoño hace un poquito más de caso a algunos juguetes, que mira algo más, lo que pasa que es que entre que avanza muy lentito y hay mucha variabilidad de un día a otro, pues nunca estamos seguros de las cosas.
De una cosa estoy segura, ¡tengo un hijo rubio! Le ha crecido un poquillo el pelo (iba siendo hora, con 13 meses que tiene) y ahora se ve que es rubito, como su papá. Con el pelo moreno que tengo yo me hace mucha gracia que mi peque sea rubio. Que guapisimo que es, con esos ojos negros enormes que tiene.

jueves, 23 de abril de 2015

Mi ratito

Hoy ha sido un día de no parar. Estoy agotada. Me levanté a las 8:30 con Retoño y a partir de ahí fue un no parar. Empecé poniendo una lavadora y ya no paré de arreglar la casa. Desde que soy mamá se ha despertado en mi un chip que debía estar latente en mi cabeza por el cual ahora no puedo ver nada sucio o descolocado. Yo que antes pasaba de la casa, que me daba igual que la ropa colgase del armario o de la lámpara. Pues ahora algo se ha transformado en mi que ahora me molesta el desorden. Debe ser una herencia de mi abuela, obsesa total de la limpieza. Pero yo casi prefería mi anterior versión, en la que curraba menos y era feliz entre el desorden, que hasta me parecia hogareño.
Pues eso, toda la mañana limpiando y luego preparar la comida que venía Mamamía a comer y había que quedar bien. Hice unas albóndigas que salieron geniales.
Y luego a las 14:30 ya tiré para el trabajo. A preparar medicación, que fue lo que me tocó hacer hoy Salí a las 18:30 y fui con Retoño y Mamamia a comprar unos zapatos para el peque. Luego se puso de mal humor y tuvimos que salir escopetadas, no nos dejó mirar nada (nos dio tiempo a comprar el calzado y listo).
Vuelta para casa, le di la cena y lo dormi. Y entonces ahora estoy en un ratito para mi, he cenado y ahora estoy con una cervecita. Hoy me ha llegado un paquete de un smash book, que tengo ganas de recordar las cosas buenas que ocurran este año (ojalá sean muchas) de una forma personal y especial.
Quería poner una foto de mi paquetillo, pero desconozco como se hace :-(
¿Alguien hace scrapbook?

miércoles, 22 de abril de 2015

Las cosas son como son

Hace ya un buen ratillo que tengo a Retoño dormidito en su cuna, para dormirlo me lo pongo encima, empieza a frotar su naricilla contra mi y al rato se duerme. Cuando me aseguro que está bien dormido lo paso a la cuna, a las 3 de la mañana suele despertar y vuelve a mi lado.  El tiempo entre que lo duermo y lo paso a la cuna lo paso escuchando su respiración, es uno de mis momentos favoritos del día. La sensación de notar su cuerpecito y escuchar como el aire entra y sale de él me fascina, es inigualable.
Pero llegar a esta sensación de bienestar ha sido un camino duro, y con algún bache de vez en cuando. Un día la primera pediatra que tuvimos (cambiamos de profesional porque no nos sentíamos a gusto con ella) nos dijo que Retoño no tenía nada que ver con un niño de su edad. Eso es devastador para unos padres primerizos en los primeros meses de su bebé. Ningún profesional debía decir algo así. Cuando se detecta un niño que va a tener una serie de necesidades especiales se debe apoyar a los padres, el apoyo es esencial, porque te sientes perdido.
Con mi pequeño encima pensé en todo este año y me di cuenta de que yo ya no era la misma persona.  Yo voy caminando de la mano de Retoño, el me va enseñando el camino. Nunca en mi vida he tenido tanto aprendizaje de golpe, sobre todo de lo que significa amar. Amo sin esperar nada a cambio. Al principio me preocupaba mucho el futuro, ahora he aprendido a vivir el día a día. Dejo a Retoño ser bebé, ya no intento ser su terapeuta, solo quiero ser su madre, y eso me hace sentirme más libre.
A aquellos padres que les comunican que su hijo tiene un problema de desarrollo: al principio vais a pasar mucho miedo, no entendereis porque os pasa eso, querreis volver a vuestra vida anterior, os replanteareis muchas cosas, llorareis, pero también os reireis porque os aseguro que vais a aprender a bromear con los problemas. Habrá días que os gustaría quedaros en cama y no volver a salir. Odiareis ir al médico porque no suelen decir muchas cosas buenas. Os sentireis cansados, tristes. Os sentireis en momentos de máxima cordura y al rato en momentos de locura. Y poco a poco esa montaña rusa irá parando. De pronto os fijareis en el niño que teneis delante y lo vereis perfecto, porque os dais cuenta de que es vuestro hijo, y él os enseñará a amarlo. Y podreis disfrutar de como respira, como ronca y de estar cerca de él.
Cualquier sentimiento que tengais, bueno o malo, es lícito. A mi aun me queda mucho camino e incertidumbre, pero ahora disfruto de mi niño como no era capaz hace 7 meses, en los que me sentía paralizada. Gracias a Retoño por enseñarme que la vida tiene otros caminos.
Curiosamente yo trabajo con discapacitados físicos y cognitivos. Siempre he trabajado bien, pero mi visión en mi trabajo ha cambiado. Es raro, pero lo disfruto más, bromeo más con ellos, la empatía ha aumentado.
Retoño, te amo, gracias por elegirme como madre y enseñarme a crecer a tu lado.

viernes, 17 de abril de 2015

Infidelidad y bordería

Y de pronto un día me doy cuenta de que un "ser" que creía que se había quedado en el pasado controla los días que Mihombre trabaja y yo me quedo sola en casa (no se debe de acabar de enterar que me he casado porque he querido y que además Retoño forma parte de nosotros).
Él, que también está casado, le debe traer floja esa palabra llamada fidelidad.
Que en su día nos dimos un poco de amor, sí, cierto, que no nos queríamos comprometer a nada más, aún más cierto, y que después de pasar por el Gato Verde le dejé las cosas claras, cierto también.
Que me perdió y se dio cuenta tarde de que significaba algo más para él, pues lo desconozco, pero sé que para mi sólo fue una relación de transición y que nunca iba a ser nada más.
El día después del Gato Verde le dije que salía con alguien y que no me volviese a llamr, que no era lo correcto. No le pareció bien, pero no volvió a llamar.
Pero las nuevas tecnologías a veces juegan malas pasadas y el wasap se descargó en su móvil, y con ello mi foto entre sus contactos. La tentación le debió ser grande.
Y apareció otra vez en mi (vida) móvil.
Y como en un principio sólo saludaba, preguntaba qué tal...pues no le vi mala intención, él también se había casado, tenía ya dos críos. Que inocencia. Poco después me di cuenta de que debía de haberle bloqueado o algo así, pero no sé ser borde con la gente y tengo la mala y educada costumbre de contestar cuando me hablan, no lo puedo evitar.
Así fue que le contesté a ese primer wasap. Error. Fue como abrirle la ventana a un vampiro. Se quedó en mi (vida) móvil en forma de tono de wasap e iconitos varios. Y pronto llegó el momento de esquivar propuestas inapropiadas.
Y si esto no era suficiente pasó de la realidad virtual a la vida real, por circunstancias de la vida me lo tengo que encontrar en determinadas ocasiones y ver como me hace ojitos.
Cuando Retoño nació pensé que iba a parar. Pero no, continuó como si Retoño y sus circunstancias y problemillas no existieran. Frases del tipo "¿cuando nos vemos? Tengo ganas de verte" son recurrentes. Me pregunto si tiene ganas de verme desde hace casi ocho años que lo dejamos. No le doy pie a nada y ahí sigue, que pesado. Y como no sé ser borde, pues ahí que sigo sin bloquearlo.
Pero la última ya fue gorda. Ahí va la conversación (de wasap, claro):
- Sé que el domingo estás sola todo el día, a las 8 salgo de trabajar y voy a tu casa. ¿En qué piso vives?
- ¿Estás de coña? Estoy durmiendo con el niño.
- Me haces sitio en la cama.
- Te vas un rato a la mierda, que allí sí que hay sitio. En mi cama no.

Siempre hay una primera vez para ser borde

domingo, 12 de abril de 2015

Momentos

Y siempre hubo momentos en mi vida en los que la tierra se quebraba bajo mis pies. Ahora que te miro, pequeño, en tu mundo, puedo recordar varios de esos temblores de mi alma. Y también ahora entiendo el sinmotivo de todos ellos. Será porque ahora sí sé lo que es el miedo. El miedo a no conocerte nunca, a perder el resto de mi en ti. A no ser.

lunes, 6 de abril de 2015

Cuenta atrás

Cuenta atrás porque mañana vuelvo al trabajo. Llevo casi un año y medio sin trabajar, al principio por estar de baja por el embarazo (Retoño le cogió gustillo a eso de preocupar a mamá desde que era una lentejilla) y luego porque al finalizar el permiso por maternidad me cogí una excedencia por cuidado de hijos. Y mañana es el día que vuelvo.
Siento que empiezo una nueva etapa, antes era enfermera, luego pasé a ser mamá y ahora paso a ser las dos cosas a la vez. Es como si empezase de cero, me siento como la primera vez que empecé a trabajar (aunque lleve casi 8 años en el mismo puesto).
Pedí una reducción de jornada para no sentir que desatiendo a Retoño. Si todo hubiese salido según lo planeado (niño que sólo lo llevas al médico a las revisiones oportunas del calendario infantil y alguna vez más por moquillos o cosillas así) me reincorporaría con normalidad y buscaría una guardería. Pero la realidad es distinta, la guardería nos la desaconsejaron y Retoño va un montón de días a Atención Temprana a terapia (menos mal que existen estos servicios en la Seguridad Social). Así que Mihombre y yo iremos adaptándonos como podamos a esta nueva etapa. Menos mal que él trabaja jornada interrumpida un día cada cuatro (trabaja un día entero y libra tres, lo que facilita enormemente las cosas).
Los fines de semana a veces sí que tiramos de mis padres para que cuiden a Retoño y nosotros poder salir a  cenar o comer algún día, pero durante la semana mis padres, que son aun jovenes, trabajan y poco nos pueden ayudar, además que no los quiero sobrecargar. Y ya no hay más familia que nos pueda echar una mano.